Carolina de Mónaco, muy elegante.

Carolina lució su mejor sonrisa.

Carolina de Mónaco y Andrea Casiraghi

Carolina mira con orgullo a su hijo Andrea.

La princesa monegasca lució su mejor sonrisa para inaugurar el alumbrado navideño en Montecarlo. Sin duda, Carolina de Mónaco está viviendo un excelente momento, particularmente con su hijo Andrea, que le va a hacer abuela. En efecto, el joven y su novia, Tatiana Santo Domingo van a ser padres, si todo sale según lo provisto, el próximo mes de enero.

Los siguientes meses estarán llenos de emoción, ya que, además de disfrutar de su primer nieto, Carolina estará inmersa en los preparativos de una de las bodas más esperadas. Aún no se ha fijado la fecha, pero ya hay mucha expectación en torno a este evento. 

El principado ya vivió un momento de gran trascendencia con la boda en julio de 2011 de Alberto de Mónaco y Charlene, con la que se ponía punto y final a una eterna soltería del primogénito de Rainiero y Grace de Mónaco. La pareja también será protagonista esta Navidad cuando cumplan el ritual tradicional de la entrega de regalos a los niños del principado.