Marcando estilo como siempre, esta vez con un minivestido playero, sombrero y bolso a juego, un collar étnico y lo último en gafas de sol, de espejo, Carolina disfrutó con sus amigos de una breve excursión marítima antes de bajar a tierra, donde se convirtió en una inesperada atracción para los turistas. Aunque tiene fama de ser una persona poco accesible desde su estatus de princesa, esta vez la hija mayor del recordado Rainiero saludó y sonrió a los turistas que la inmortalizaban con sus cámaras. Y es que –dicen– su carácter se ha dulcificado por la avalancha de buenas noticias que vive desde hace meses, toda una recompensa al mal sabor de boca que le dejó su último matrimonio, con el príncipe Ernesto de Hannover, del que lleva cuatro años separada aunque el Principado nunca haya anunciado una ruptura que el tiempo terminó por confirmar. Carolina de Mónaco

Carolina llegó a Saint-Tropez acompañada por un grupo de amigos, y más tarde se le unieron Carlota y Gad.

Ese mismo hermetismo es el que rodea a la ya muy próxima boda de Andrea y Tatiana. Según la revista francesa «Point de Vue», la pareja contraerá matrimonio civil en una ceremonia íntima y privada que tendrá como escenario el Salón del Trono del Palacio Grimaldi, el mismo en el que Carolina se casó con Stéfano Casiraghi el 29 de diciembre de 1983. Lo que podría no ser tan íntimo es la celebración del enlace, ya que la mencionada revista añade que, por la noche, los recién casados celebrarán su unión con una fiesta a la que asistirán alrededor de 400 invitados.

Carolina de Monaco

La princesa refleja en su cara toda la felicidad del gran momento familiar que está viviendo.

Continuando con las posibilidades, en Mónaco se rumorea que Andrea y Tatiana, que están locos con su hijo Sasha (así aparece escrito el nombre del niño en la pulsera que la princesa Carolina lleva en su mano izquierda), que acaba de cumplir cinco meses, podrían casarse por la Iglesia en Suiza el próximo mes de noviembre, y que dos meses antes, concretamente el 14 de septiembre, será su hermana Carlota la que dé el «sí, quiero» a su novio, el actor Gad Elmaleh.

Tras año y medio de relación, Carlota y Gad, que también están de vacaciones en Saint-Tropez, harán a Carolina abuela por segunda vez a finales de año, y a nadie podría extrañar que quisieran legalizar su situación antes de la llegada de su primer hijo. Sin embargo, también son muchos los que piensan que, como Andrea y Tatiana, la pareja podría esperar al nacimiento del bebé para convertirse en marido y mujer. De confirmarse el 14 de septiembre como la fecha elegida, Carlota se casaría el día en el que se cumplen 31 años de la muerte de su abuela, la princesa Grace.

Carolina de Mónaco

Carolina (56), será abuela por segunda vez a finales de año.