Alberto y Charlene, más divertidos que nunca, se van de cervezas

Alberto, de 54 años, y Charlene, de 34, inauguraron esta tradicional fiesta de origen bávaro que se celebra anualmente en el principado.

Con brindis incluido y las mejores de sus sonrisas, los soberanos monegascos demostraron encontrarse en un buen momento, después de haber sido objeto de distintos comentarios a raíz del viaje privado, en solitario, que Alberto de Mónaco ralizó a Marbella la semana anterior. El glamouroso Café de París monegasco, engalanado y decorado al estilo de las clásicas cervecerías germanas, fue el escenario elegido por los príncipes para su reaparición.

Durante los diez días que dura este festival tradicional de octubre en Mónaco, donde también se degustará una surtida oferta gastronómica para acompañar a los miles de litros de cerveza que se espera que se consuman estos días en la capital del principado, se aguarda la visita al Café de París de otros miembros de la familia Grimaldi.