La hija de los nuevos emperadores, de momento y por ser mujer, no herederá el Trono del Crisantemo. Aiko llega a su mayoría de edad en una etapa crucial para su país.


Su padre es el emperador Naruhito de Japón, su madre es la emperatriz consorte Masako, pero ella no es la heredera. Esto es básicamente lo principal de la biografía actual de esta joven que el 1 de diciembre cumple su mayoría de edad. Aiko significa en japonés «niña amada», «niña del Sol Naciente», «niña de buena suerte». Y su llegada fue algo así, por deseada, por esperada, como una estrella que al fin aparecía… tras ocho años de matrimonio de sus padres. Ella nació cuando muchos dudaban ya de que los entonces príncipes herederos pudieran tener descendencia. Sin embargo, el bebé fue niña y como en Japón rige la Ley Sálica, con la preferencia del varón sobre la hembra, no puso asumir el título de sucesora del entonces heredero.

Aiko recibió el de princesa Toshi, «persona que respeta a los otros». Y el heredero pasó a ser el hermano menor de Naruhito, Fumihito (príncipe Akishino). Esta situación abrió un fuerte debate desde su mismo nacimiento, que continúa hasta nuestros días y especialmente después de la reciente proclamación de su padre como emperador. El Japón moderno reclama un cambio necesario que no discrimine a las personas por su sexo, pero las leyes del Trono del Crisantemo son milenarias y parece que todavía son reacios a cambiarlas.

El pasado 22 de octubre Naruhito ascendió al Trono del Crisantemo tras la abdicación de su padre, el emperador Akihito. Aiko no asistió a ninguna de las ceremonias oficiales con motivo de la entronización del nuevo emperador. Sí estuvieron su tío, el heredero; y su primo, el hijo de este, Hisahito, de 13 años, que es segundo en la línea de sucesión. Aiko celebra su 18 cumpleaños desprovista de su rango. Discreta, como lo es la Familia Imperial, de gestos tímidos y con escasas apariciones públicas, ha sufrido acoso escolar, estuvo aquejada por una neumonía y se llegó a sospechar de una anorexia; además toca el violonchelo, practica baloncesto y el verano pasado estudió en Eton para perfeccionar su inglés. De momento, eso es todo para la princesa. Esta es su vida en imágenes.