Los mitos sobre el lavado capilar: esta es la forma correcta en la que tenemos que lavarnos el pelo a partir de ahora para tenerlo siempre perfecto.


Lavarnos bien el pelo parece una tarea fácil a simple vista. La teoría la sabemos: abrir el grifo, un chorro de champú, emulsionar y enjugar con abundante agua. Pero entonces, ¿por qué nuestra melena no siempre se muestra suelta y con ese brillo que tenemos cada vez que salimos de la peluquería? La clave está en que NO. No nos estamos lavando bien el pelo. Por este motivo, Diana Daureo nos cuenta los trucos de los profesionales para presumir de melena en cualquier momento. Toma nota.

Hay que tener en cuenta las necesidades de nuestro pelo

1. El pelo hay que lavarlo cuando él te lo pide. La frecuencia de lavado no depende del tipo de pelo. Da igual que sea un cabello seco, teñido, liso, rizado… El tiempo entre lavados varía en función de la cantidad de grasa que desprenda nuestro cuero cabelludo. Lo ideal para que nuestro cuero cabelludo este sano sería lavarlo dos o tres veces por semana, pero si lo hacemos más a menudo con un champú adecuado no sufriría daños ni el pelo ni el cuero cabelludo.

2. La importancia de la elección de un buen champú. Es una elección muy importante. ¿Cómo se hace? Muy sencillo: Hay que escoger un champú y un acondicionador que mejor le vaya a nuestro cuero cabelludo, tipo de cabello y estado del cabello. Estas 3 categorías nos dicen la línea de tratamiento que mejor le va cada pelo. Además, siempre debemos optar por champús con ingredientes aptos para que los pueda absorber y retener.

3. Doble lavado: ¿sí o no? SI, si nos lavamos el pelo 2 o 3 veces por semana y NO, si lo lavamos a diario. Para un buen lavado hay que mojar todo el pelo a conciencia antes de aplicarnos la primera dosis de champú, poner una pequeña dosis en la mano y distribuir bien por todo el cuero cabelludo, masajeando con movimientos circulares y después aclarar. Y vuelta al mismo paso si se precisa. Puedes, si quieres, combinar dos champús diferentes.

4. Siempre acondicionador. Cuando nos lavamos el pelo es indispensable aplicar un buen acondicionador, ya que calma la cutícula y ayudan a que no se quede tan abierta. Además, suaviza el cabello y evita su encrespamiento.

5. La temperatura ideal para aclarar nuestro pelo es entre 35º y 38º. Un aclarado suave, pero a conciencia, y, con esa temperatura, hará que eliminemos los restos de producto para que nos quede un cabello brillante y sin sensación de grasa o suciedad.

La importancia después del lavado

6. El desenredo perfecto. Es muy importante para lucir un cabello limpio, bonito, ordenado, lustroso… Para hacerlo bien, siempre hay que empezar de medias a puntas y por último la raíz. Y no le des muy fuerte, ve poco a poco porque si tiras mucho harás que se rompa. Si ves que hay zonas en las que es más complicado desenredar, hazte con un spray hidratante que facilite el peinado. Masajea el pelo de arriba a abajo y sigue peinando. Verás como poco a poco logras acabar con la ‘maraña’ capilar.

7. Seca siempre el pelo, primero con toalla. Cuando termine el proceso de lavado, mi recomendación es secar el pelo con una toalla dando pequeños toques, sin frotar, simplemente haciendo presión con las manos. Si frotamos podemos debilitarlo e inducir a que se rompa.

8. Cada pelo su tipo de secado. Toma nota: en pelo fino y liso, lo ideal es secarlo boca abajo, consiguiendo así darle volumen a la raíz. Si tenemos el pelo rizado, tenemos que aplicarnos un producto adecuado para definirlos y secar con un difusor o al aire. En cabellos encrespados con onda: podemos secarlo con secador, aunque lo ideal es dejar secar al aire para que no se rompa su estructura y no se encrespe más.

¿Qué me hago en el salón?

RECOMENDACIÓN EN EL SALÓN para ayudar mantener un cuero cabelludo super limpio, saludable y equilibrado: TRATAMIENTO BIO DETOX CAPILAR. Peeling biológico que trata cuero cabelludo y cabello. Es un tratamiento efecto peeling a base de ingredientes orgánicos como ácido salicílico o aceites esenciales de eucalipto y menta piperita, que detoxifica intensamente la fibra capilar y el cuero cabelludo, eliminando la saturación de residuos que el cabello absorbe día a día: partículas de polución ambiental como metales pesados, exceso de pigmentos sintéticos de las coloraciones, cloro o siliconas artificiales, presentes en productos de higiene y acabado, que se van acumulando y sobrecargan tanto la cutícula como el cuero cabelludo evitando su correcta oxigenación. Al ser un tratamiento con efecto peeling, primero se aplica un producto tipo scrub en seco, formando rayas horizontales en el cuero cabelludo de lado a lado y masajeando para que los aceites esenciales y el ácido salicílico puedan penetrar y detoxificar la fibra capilar en profundidad. Posteriormente, sin aclarado y para asegurar la penetrabilidad del producto se aplica calor para propiciar un ‘efecto-sauna’ durante 7 minutos. Y para finalizar el tratamiento se aclara con agua abundante para asegurar una completa eliminación de residuos. Duración de los efectos: Los efectos 30 o 45 días dependiendo del estado del cabello y cómo se cuide post-tratamiento y también del nivel de contaminación ambiental y del tipo de productos de higiene capilar que se empleen. P.V.P: 15€. En salón de peluquería Diana Daureo.