Los brazos son una de las partes más sensibles de nuestro cuerpo y las «alas de murciélago» las mas temidas. Te decimos cómo combatirlas


Los brazos son la parte del cuerpo que más enseñamos en verano y también la que más sufre las consecuencias del paso del tiempo. A partir de los 30 años suelen aparecer los primeros signos de flacidez en los brazos y a partir de los 40 ya comenzamos a hablar de las temidas «alas de murciélago». La falta de ejercicio, el ascenso o descenso de peso, el embarazo, los cambios hormonales o la mala alimentación, son algunas de las causas de esa pérdida de firmeza en nuestros brazos.

¿Y cómo los evitamos o al menos conseguimos retrasarlo y mantener el tono muscular lo mejor posible? Tres son los pilares básicos: Ejercicio, alimentación y tratamientos.

Ejercicio para tus brazos

Press francés sentado. Sentada con la espalda recta, coge la mancuerna y eleva el brazo en posición vertical doblando el codo. Una vez fijado el codo, hay que estirarlo para subir el peso hacia arriba y bajarlo haciendo que trabaje el tríceps.

Flexiones. Coloca las manos separadas al ancho de los hombros en el suelo, luego extiende las piernas hacia atrás con los pies separados a la altura de la cadera. El cuerpo debe formar una línea recta desde la cabeza hasta los talones. Dobla los codos para bajar el cuerpo hacia el suelo.

Patada de tríceps. Con las rodillas dobladas inclínate hacia adelante en un ángulo de 45 grados con una mancuerna en cada mano. Comienza con los brazos a los lados, doblados a 90 grados, con pesas en el pecho. Extiende los brazos y presiona las mancuernas hacia atrás. Cuando estires los brazos, aprieta los tríceps.

Alimentación

Para evitar la flacidez es indispensable comer alimentos que sean ricos en vitaminas, minerales y fibra. Además, la dieta antiflacidez debe ser equilibrada, y contener tanto proteínas como hidratos de carbono y grasas saludables o insaturadas.

La proteína es imprescindible porque nos ayuda a nutrir y dar firmeza a la piel y a la musculatura. Si no consumimos la suficiente proteína, el músculo se transformará en grasa con mucha facilidad. Es muy importante elegir proteína de calidad y de fácil asimilación y no excedernos en su consumo.

Una buena manera de controlarlo consiste en proponernos comer una ración en cada comida. Hay que evitar la proteína menos saludable, como la carne roja, el embutido o los lácteos con alto contenido graso.

Las más recomendables puedes encontrarlas en las carnes magras o blancas (pollo o pavo), pero también en los huevos, en los frutos secos (como en las almendras) y en el pescado (salmón, atún…).

Tratamiento para los brazos

El tratamiento Zionconic by Lastao es reductor, anticelulítico, reafirmante, mejora y reduce la talla del contorno.
Un tratamiento con el que con tan solo 10 minutos para cada brazo bastan para remodelar su contorno, reducir las «alas de murciélago» con o sin celulitis, reafirmar y dar dureza a
toda la zona, gracias al efecto circulatorio, reductor y reafirmante que se suceden con
el rotor del cabezal de Zionix, en sinergia con la Radiofrecuencia Resistiva.
El resultado son unos brazos con más firmeza y tonificados.
¿El precio? A partir de 60 euros por sesión.

La flacidez de los brazos también puede mejorar mucho si eres constante aplicándote cremas reafirmantes, que ayudan a incrementar la tonicidad, la firmeza y la elasticidad.
Y un pequeño truco: aplicar duchas de agua fría en la zona, ya que son tonificantes.