La presentadora de televisión ha hablado en su cuenta de Instagram sobre el ayuno intermitente y ha explicado cómo ella lo hace tras los excesos alimenticios de la Navidad.


No es la primera y estamos más que seguras de que tampoco será la última en hacerlo. Tania Llasera ha confesado a través de su cuenta de Instagram que ella, desde hace ya varios años, practica lo que ahora se conoce como ayuno intermitente. Aunque la reportera de Como Sapiens de La 1 de TVE ha reconocido que ella lo hace de manera natural, ya que desde pequeña le resulta complicado desayunar y suele saltarse esta comida con cierta regularidad; esta práctica es cada vez más conocida por todas nosotras. Y para sus seguidoras. «Muchas me preguntáis por el ayuno, sobre todo después del desfase alimenticio típico de las fiestas navideñas»; comentaba la periodista a través de la red social. «Ayunar no es un juego, debe de hacerse siempre con control médico. Yo ayuno cuando puedo, no me vuelvo loca. Desayuno un café y luego bebo mucho líquido hasta el almuerzo o la cena. Cuando como, lo hago con cabeza pero de todo», añadía.

Y es precisamente eso algo que debemos tener en cuenta en todo momento. Esta dieta (si se puede llamar así) debe ser siempre controlada por un especialista de la nutrición o la medicina y nunca llevarse a cabo si lo que se busca es perder peso. En este tipo de estrategia nutricional no tiene por qué darse una restricción calórica ni mucho menos de cantidades. Aunque se coma en menos intervalos, no se debe reducir la cantidad de alimento que se toma en cada una de las comidas.

Entonces… ¿Para qué sirve verdaderamente el ayuno intermitente?

Tania Llasera lo hace por mera naturaleza y tú si te decides a hacerlo, debería ser principalmente para probar nuevas formas (y nuevos ritmos) de alimentación. El ayuno intermitente no es más que una manera de dejar descansar nuestro cuerpo de tanta digestión y darle un pequeño respiro; pues, al fin y al cabo, entre comida y comida, nuestro estómago e intestinos no dejan nunca de trabajar. Entre desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena, no pasa demasiado tiempo y eso hace que nuestro sistema digestivo no consiga estar en estado de reposo en casi ningún momento. Quizás solo por la noche. Por tanto, el ayuno intermitente lo que busca es precisamente establecer intervalos de tiempo más largos (de entre 12 y 16 horas al día), en los que no consumamos ningún alimento y así favorecer al descanso de nuestro organismo.

Aunque se trata de una práctica probada con pros y contras, siempre es recomendable conversar con nuestro médico o nutricionista de cabera para conocer si este tipo de ayuno nos puede provocar beneficios en nuestro caso concreto. La alimentación no debe descuidarse en ningún momento y cuidarla está única y exclusivamente en nuestra manos. ¡Nos nos hagamos daño!