Una de las cosas que más hemos echado de menos en los pasados meses es salir de restaurantes. ¡Ha llegado el momento! Y sí, también lo puedes hacer si estás a dieta siguiendo estas pautas


Hemos estado mucho tiempo en casa y ahora lo que más deseamos es disfrutar de la calle y de la vida social, siempre con las medidas de seguridad pertinentes. Entre las cosas que más hemos echado de menos es salir a comer y cenar a un restaurante. Ahora ha llegado el momento, y aunque estés a dieta para quitarte esos kilos de más ganados en la cuarentena, te decimos cómo hacer para disfrutar fuera de casa sin saltarte tu dieta.

1. Antes de salir de casa.
 Es recomendable tomar un snack antes de llegar al restaurante para ayudar al cuerpo a controlar el hambre y poder pedir con mesura (una pieza de fruta o un yogur griego sería suficiente, aunque también puedes llenar el estómago con un caldo de vegetales), así evitaremos caer en las tentaciones más apetecibles y menos healthy que se acumulan en forma de kilos extra.

2. Los aperitivos.
Puedes decir sí al jamón, los encurtidos, frutos secos, los boquerones en vinagre, las gambas, los mejillones o los berberechos. Hay que huir de las patatas fritas, croquetas, hojaldres y rebozados. Acompaña este momento con una copa de vino tinto.
¿Una opción mejor? Nada de alcohol, apuesta por un zumo de tomate o agua con gas y una rodaja de limón.

3. Primer plato.
Es importante que esté formado por verduras, a la plancha o cocidas es una buena elección. Las ensaladas son una opción muy saludable, el hecho de tener que masticar un rato hortalizas crudas lleva un trabajo gástrico importante que hace que se coma menos después. Eso sí, ¡cuidado con el aliño!, es mejor que lo dosifiques tú mismo,  puedes utilizar aceite de oliva virgen extra, una vinagreta ligerita o simplemente sal y limón.

4. Pescados o carnes magras para el segundo.
Elaborados de forma sencilla, siempre a la plancha o al horno sin salsas demasiado pesadas (tanto a la hora de la comida como de la cena). Para la guarnición opta por verduras, ensalada o una patata asada y controla las porciones.

Los dulces si estás a dieta

5. ¿Renunciar al postre?
 Es aconsejable elegir fruta de temporada o un sorbete de limón sin alcohol. Si eres un amante del dulce, podrás darte el gusto con una infusión endulzada con miel y limón o, si no hay más remedio,  compartir  con otros comensales.

6. El mejor consejo…
Come despacio, te permitirá disfrutar más de la comida, ser más consciente de las porciones que consumes y hará que tu cuerpo tenga sensación de saciedad con menos cantidad de alimentos y haga una digestión más ligera.