Robbie, que interpreta temas a dúo con artistas como Lily Allen, Michael Bluble, Kely Clarkson, Olly Murs y Rufus Wainwright, ha explicad el motivo de su vuelta al estilo ‘crooner’: «En primer lugar, quería hacer un álbum de oscilación porque quería hacer un álbum de swing. siempre supe que lo haría otra vez y creo que ahora es el momento perfecto para hacerlo».

El resultado ha sido muy satisfactorio, al menos para sus fans, ya que está batiendo récords de ventas en el Reino Unido, donde pelea en lo más alto de las listas con uno de sus compañeros en Take That, Gary Barlow, que ha resucitado artísticamente. Robbie demuestra estar en plena forma y este album es el eterno intento del cantante británico por conquistar el público estadounidense, un mercado que se le sigue resistiendo a lo largo de los años.