Si buscas una piel perfecta e impoluta, pero sin demasiado maquillaje tienes que conocer la técnica del micro-concealing. Te decimos qué es y cómo aplicarla


El papel que juega el corrector en nuestra rutina de maquillaje es imprescindible. Un producto, tan valioso como versátil, que consigue disimular imperfecciones a la vez que aporta luminosidad en aquellas zonas que deseamos destacar. «Esta versatilidad del corrector se ha consolidado con la técnica del ‘micro-concealing’ o micro-correcciones, un método que combina una cobertura impecable con el acabado de una piel natural», nos explica la maquilladora Cristina Lobato.

«Se trata de una técnica que agradecemos en tiempos de pandemia en los que una base de maquillaje se nos vuelve demasiado pesada para lucir con mascarilla o para trabajar desde casa. Sin embargo, las continuas videollamadas requieren en ocasiones de pulir la piel sin necesidad de cubrirla con una base», asegura la maquilladora.

¿Qué conseguimos con el micro-concealing?

El objetivo de esta técnica es respetar la naturalidad de la piel y crear la ilusión de un cutis perfecto y uniforme. En lugar de cubrir grandes zonas del rostro con producto, se busca camuflar y disimular solo donde hay imperfecciones. De esta manera, usamos menos producto ya que realizamos una aplicación estratégica.

¿El resultado? La piel se ve uniforme y fresca sin utilizar demasiado maquillaje. El micro-concealing permite, además, que la piel respire al mismo tiempo que mejora la apariencia y unifica el tono del cutis.

Gtres

Paso a paso para maquillar el rostro con esta técnica

1. Limpiar, tonificar e hidratar con un producto adecuado que equilibre la piel. Cristina Lobato recomienda aplicar una hidratante iluminadora que ayude a unificar el tono.

2. Corregir las rojeces y granitos con un corrector de cobertura media en un tono que vaya en armonía con el color de la piel, que no sea ni más claro ni más oscuro. Con un brocha plana con forma ligeramente puntiaguda en la punta, aplicamos sutilmente y de forma precisa sobre la discromía y difuminamos para fundir al máximo el pigmento de color del corrector con el tono de la piel.

3. En este paso surge la magia. Con un corrector iluminador tipo Touche Éclat High Cover de YSL corregimos ojeras y aportamos armonía al rostro en tres sencillos pasos:

– Aplicar el corrector sobre la ojera, por encima del lagrimal, y difuminar con un pincel hacia la línea de agua.

– Aplicar de nuevo el corrector, esta vez en vertical desde el lagrimal hacia la aleta de la nariz, difuminar para fundir el producto.

– Trazar una línea con el corrector, partiendo desde la línea de agua del párpado inferior en dirección a la sien. El secreto es fundir el producto hasta camuflarlo con la piel.

– Como paso extra, podemos marcar el surco nasogeniano aplicando corrector y difuminando. De esta manera unificamos el tono de la piel con estos sencillos pasos.