Tony Bennett había manifestado que Lady Gaga era un intérprete impresionante y que debería cantar jazz, un género al que ella le tenía mucho respeto. El resultado ha sido excelente, ya que han acoplado sus voces a la perfección e standards compuestos por mitos del jazz como Cole Porter, Duke Ellington e Irving Mills. Las críticas han sido muy buenas y el resultado comercial también ha sido excelente, ya que han sido número uno en países como Estados Unidos, Australia, Croacia, Grecia, Rusia y Taiwán. Se trata del cuarto número uno para Lady Gaga, que lleva un carrerón espectacular, y un increíble éxito para el álbum número 40 de su gran discografía.