Seguro que a estas alturas ya te sabes bien las reglas básicas para tener una piel radiante: una buena rutina de día y de noche, nunca irnos a la cama sin desmaquillar, utilizar protección solar cada día… Pero, seguro que hay algunos hábitos que todavía desconoces. Toma nota.

A partir de los 35 es importante tener buenos hábitos con nuestra piel. En realidad siempre es importante, pero a más edad más cuidados necesitamos. Por eso, los expertos aconsejan acudir al dermatólogo una vez al año para revisar lunares y muchas y tener los giros de envejecimiento bajo control. También es importante incorporar el retinol y antioxidantes a nuestra rutina para conseguir una piel mucho más iluminada y tersa.

Hábitos que están dañando tu piel

No utilizar durante todo el año protección solar es muy perjudicial para nuestra piel. Elige uno que, como poco, tenga un FPS 30. Tan perjudicial como la radicación solar, es el no desmaquillarnos por la noche y no tener una rutina adecuada antes de irnos a la cama. En este sentido, es vital realizar una limpieza importante que no sea demasiado agresiva ni abrasiva.

Ante todo, no utilices cosméticos inadecuados para tu piel. Consulta con los expertos en belleza, dejaré aconsejar y elige el producto que más se adapte a ti. Por supuesto, incorpora el contorno de ojos el cuello y el escote porque son tres de la zonas que antes dejan ver los signos de la edad.

Pasarse con el alcohol y el tabaco, así como el azúcar y la comida ultraprocesada es muy perjudicial también. De la misma manera que lo es dormir poco y no descansar lo suficiente. Otro hábito que es insano es abusar del teléfono. Tener el móvil pegado a la piel del rostro da lugar a impurezas, imperfecciones y genera mucha suciedad. Y, seguro que lo que te ponemos a continuación no te lo esperas pero… pasar mucho tiempo con el ordenador da lugar a arrugas de expresión, sobre todo en el ceño y las patas de gallo, por los gestos que hacemos al estar delante de una pantalla continuamente.