Siempre he creído en la estética preventiva, en el cuidado día a día. Por eso cuando hablamos de nuestra piel es fundamental recordar que no es lo mismo nuestro rostro en verano que en invierno y por eso es imprescindible acertar con la crema más apropiada para cada época: en invierno más untuosa y regenerante y en verano más ligera porque el poro está más dilatado. Por eso es cada vez más importante utilizar tu propia crema a la carta.

Cosméticos a la carta by Carmen Navarro
Cosméticos a la carta by Carmen Navarro

Una de las claves del Método Carmen Navarro es la belleza holística y para conseguirla hay que tener siempre en cuenta nuestra alimentación ya que afecta de manera directa a nuestro estado emocional. Por eso acabamos de presentar “La Gastrocosmética” uniéndonos a uno de los mayores expertos en vitaminas y oligoelementos de nuestro país.

Crema y Serum de Trufa By Carmen Navarro
Crema y Serum de Trufa By Carmen Navarro

Luis Pacheco de Gold Gourmet nos ha ayudado a descubrir los productos que nuestra cosmética contiene y que son tan variados como la cebada, el Sacha Inchi y, especialmente, la trufa blanca de Piamonte, superalimento y superactivo cosmético. Todas las propiedades que aportan estos ingredientes nos ayudan a personalizar el el tratamiento y son 4 sueros los encargados de conseguirlo: DMAE de origen marino para levantar tejidos y reafirmar, Factor de Crecimiento Epidérmico para regenerar y tratar pieles sensibles, Células Madre que reestructura los cimientos de la piel y Biorretinol que estimula la producción de proteínas de la piel. Gracias a ellos podemos adaptar la crema de trufa a cada época del año y a cada necesidad. Solo necesitamos realizar un diagnóstico previo y añadir a continuación la medida adecuada del suero o sueros que se encargarán de poner remedio a esas carencias que nuestra piel está demandando y, en definitiva, estaremos realizando tu crema a la carta. Una vez más la fusión entre los ingredientes que la naturaleza pone a nuestro alcance y la experiencia en los cuidados que nuestra piel necesita, se convierte en nuestro mejor aliado ansiedad.