Manchas

Es increíble como pasa el tiempo. Hace dos días estábamos pasando calor – y hoy ya nos ponemos una chaqueta por las mañanas, los días se acortan y, efectivamente, empezamos a ver cómo aparecen esas temidas manchas que el sol ha dejado en la piel. No son nuevas: nuestra piel tiene memoria estaban ya formadas, pero  ahora suelen aparecer y ser más visibles. Por eso, suele ser ahora cuando más nos preocupan – y la llegada del otoño, cuando el sol deja de brillar de forma constante, es el mejor momento para empezar a abordarlas.

Existen muchos tipos de manchas, y cada cual necesita un tratamiento específico. Una de las más habituales es el melasma o “paño de embarazada”, una mancha simétrica de tipo “paño” que cubre el rostro. Su origen es hormonal, por eso sale a menudo durante o después del embarazo o cuando se toman anticonceptivos orales. Para eliminarlas, el tratamiento que más me gusta –se ven los resultados rápidamente–, es Cosmelan: un peeling en profundidad que elimina la capa superior de la epidermis y nos devuelve una piel completamente renovada, equilibrando la melanina. Es importante seguir al pie de la letra el tratamiento – incluido el periodo posterior, y estar dos días en casa para dejar que la piel se recupere por completo.

Para potenciar los resultados y mejorarlos, es fundamental no tomar el sol durante el tiempo que dure el tratamiento e incluso, para mejorar la regeneración de la piel, acudir a un centro para aplicar una mascarilla regeneradora. Yo a mis clientas les recomiendo hacer  Cosmelan en jueves, porque el viernes la piel simplemente se mostrará enrojecida y el sábado y el domingo, cuando se pueden quedar tranquilamente en casa,  se renovará. El lunes siempre les pido que pasen por el centro para ver cómo evoluciona. El resultado es siempre, sencillamente, ¡espectacular!