acne pos verano

No importa la edad que tengas, son muchas las mujeres que sufren de brotes de acné a los quince, pero también a los treinta e incluso a los cuarenta. ¿Qué está pasando? Hay factores externos que pueden jugar una mala pasada, como es una mala alimentación, el estrés, la contaminación…, ¡pero también el sol!

En el post de la semana pasada recalcaba la importancia de un buen peeling tras las vacaciones para eliminar células muertas, y en el caso de pieles con tendencia acnéica se debe ir más allá. La capa córnea está más gruesa, no permite la oxigenación y el folículo piloso tiende a obstruirse – acumulando la grasa y apareciendo esos temidos granitos.

Para evitarlo, es importante exfoliar una vez a la semana, por supuesto, pero también limpiar la piel todos los días, mañana y noche, con un producto específico que nos ayude a equilibrar los niveles de sebo. En cabina, el tratamiento que más me gusta es Neoderma. Es un protocolo tan eficaz que en Holanda incluso lo realiza su servicio de sanidad pública, y me gusta mucho no solo por cómo elimina las impurezas, sino también porque la piel queda muy clara, luminosa y renovada. Su secreto son activos naturales que penetran a través del folículo piloso con un suave masaje – por eso es tan importante limpiar la piel en profundidad y extraer toda la suciedad. Para finalizar, a mí me gusta utilizar la luz LED azul porque es bactericida, excelente contra el acné y potencia y completa los resultados de Neoderma.

Finalmente, recomiendo que, en caso de granitos, nada como ponerles freno cuanto antes y evitar que vayan a más, crezcan o se enquisten, pues no solo pueden dejar cicatrices, sino también manchas complejas de eliminar.