CN frio shutterstock_70174960

Con la bajada de temperaturas, los productos y tratamientos que usamos durante el año se quedan cortos debido al frío, el aire seco de las calefacciones y el viento. Y, lógicamente, la piel se siente y se nota más tirante y seca. Por ello, hace unas semanas dediqué uno de mis video blogs a las propiedades de la trufa blanca y hoy no quería perder la oportunidad de contaros el protocolo que tenemos en el centro, que está especialmente indicado para pieles sensibles o necesitadas de una hidratación intensiva. Y es que la trufa tiene enormes propiedades cosméticas, razón por la cual es también el activo estrella en mi propia línea de tratamiento, que recomiendo siempre a pieles que necesitan especial mimo y nutrición.

En el centro, antes de comenzar todo tratamiento, valoramos el estado de la piel y procedemos a desmaquillar y limpiar. Con un peeling se eliminan todas las células muertas y se prepara el tejido para aplicar la tecnología Indiba –sabéis que me encanta combinar la acción manual con la última aparatología–, y precisamente éste es un equipo estrella de microcorrientes. Con él activamos la microcirculación sanguínea, se oxigena, drena y repone los oligoelementos que la piel necesita para estar hidratada, nutrida y fresca. Se aplica durante 30 minutos.

Por último, se extiende y se realiza un masaje de remonte con un sérum de trufa blanca capaz de bloquear la producción de melanina, que evita los problemas de pigmentación, con una acción antioxidante que mejora la luminosidad y la hidratación, nutriendo la piel en profundidad. Finalizamos con la aplicación de un producto de barrera para reforzar la piel frente a los cambios climáticos.

Este tratamiento dura una hora y diez minutos, pero en casa siempre recomendó aplicar a diario el producto para mejorar la resistencia cutánea. ¡Y estar listas frente al frío!