Ya empieza el frío y con él hay que variar un poco nuestra rutina de belleza. Tras el verano ha aumentado la capa córnea  y necesitamos oxigenar la piel para que penetren bien los productos que nos vamos a aplicar. Yo os recomiendo vitamina C por las mañanas y un producto con Retinol por la noche. En verano tenemos que olvidarnos de este activo ya que la piel se queda muy desprotegida.

Si trabajáis en una oficina, el calor de las calefacciones extrae la humedad natural de la piel. Lo ideal es tener en la cajonera un neceser con unos productos básicos como por ejemplo:

–  Suero de ácido hialurónico, evita la pérdida de humedad

–   Crema protectora de cambios climáticos. Si no tenéis una específica, os vale con que sea muy hidratante.

–  Agua celular. Podéis aplicarlo incluso encima del maquillaje.

–  Labial muy hidratante

Muchas personas acuden a mi centro en  verano con la intención de hacerse tratamientos para eliminar manchas o marcas de acné, algo muy difícil porque son incompatibles con el sol.

En esta época hay que aprovechar para hacernos estas sesiones como por ejemplo  las microdermoabrasiones, los peeling agresivos y los láseres.

Para las chicas jóvenes que tienen necesidad de limpieza profunda en la piel,  el poro muy dilatado, cicatrices de acné y poca luz les recomiendo la exfoliación con puntas de diamante.  Este procedimiento llega hasta la capa media de la piel de una forma no invasiva, lo que permite eliminar las células muertas, promover la regeneración celular e incrementar la producción de colágeno.

Sin embargo para pieles más maduras, con tendencia acnéica, lo más indicado son los exfoliantes a base de plantas. Yo os recomiendo el tratamiento  Rose de Mer o Neoderma que se realizan en cabina de belleza. Este último  está basado en extractos de hierbas y perfloucarbono. Una combinación muy eficaz y delicada para luchar contra  la rosácea y el acné.

Por último no os olvidéis en esta época de utilizar siempre protección solar, que en invierno también sale el sol J