Las bajas temperaturas requieren cuidados especiales para nuestro rostro y cosméticos específicos, comenzando por la base de maquillaje. Te lo descubrimos todo


Los efectos del frío en la piel son de sobra conocidos: rojeces, escamación, couperoris y una deshidratación pronunciada. ¿El motivo? La bajada de temperaturas contrae los capilares con el fin de evitar la pérdida de calor y las glándulas sebáceas se toman un respiro reduciendo su nivel de trabajo.

Y todo sin olvidar los cambios bruscos a los que nos sometemos. Entrando y saliendo de espacios cerrados y enfrentándonos a ráfagas de viento y humedad. La buena noticia es que, si sabemos emplear los productos y los tratamientos adecuados conseguiremos el mejor abrigo, cálido, suave y perfecto, para mantener tu piel sana y renovada.

Cómo escoger la mejor base de maquillaje

Antes de acertar con la base de maquillaje debes preparar el terreno. Y para conseguirlo el primer paso es escoger una crema más untuosa en invierno, ideal con ceramidas. Son capaces de estabilizar la barrera hidrolipídica y protegerla frente a la pérdida de hidratación.

El siguiente peldaño fundamental es acertar con la base de maquillaje. Y entre la cosmética inteligente que te recomiendo, destaca una. La de las bases que no solo incorporan protección solar sino que también son capaces de unificar, vitaminar y mantener la hidratación durante horas.

Atención a las texturas

Muy importante: emplea texturas que dejen respirar a tu piel; si contienen ácido hialurónico la sensación de confort está asegurada. Las hay incluso que incorporan escudo anticontaminación y con texturas similares a las de tu crema hidratante.  Evitarás que se acumule  en arrugas y líneas de expresión. 

Clave también la elección de las sombras de ojos. Escoge aquellas que no resecan. Y por supuesto, en labiales, es el momento, sin duda, de optar por aquellos que les aporten jugosidad e hidratación extrema. 

El último paso fundamental es realizar la fase de desmaquillado a conciencia. Mejor si utilizas la doble limpieza japonesa. Y asegurándote de retirar cualquier resto de impureza y finalizar aplicando un tónico que equilibre el pH de la piel.

¿Y en cabina?

En cabina, hay un tratamiento que te ayudará a proteger de manera especial tu piel durante el invierno. Especialmente si queremos tratar las pieles más delicadas. Con Neurosensitive tratamos las pieles reactivas y atópicas, un protocolo con efecto 360 grados, capaz de revitalizar, regenerar y calmar. Con activos que regeneran el manto ácido de protección de la piel y regulan el contenido de lípidos e hidratación. Piel abrigada y preciosa para reírse del frío.