Todas las novias están guapas: la felicidad y la alegría del momento son la clave. Pero si trabajamos sobre una buena base con una piel especialmente cuidada, ¡el efecto será espectacular!

Nuestro consejo es que acudas al centro de belleza con tiempo para preparar piel y silueta. Sigue el consejo de tu esteticista y, además, combínalo con estos consejos para ayudar y potenciar tus tratamientos y estar auténticamente radiante.

novia

 1.- Cuida la alimentación

Hay pautas generales en las que coinciden todos los médicos y que son infalibles e indispensables: beber dos litros de agua al día y hacer cinco comidas al día. Además, yo recomendaría que los meses antes a la boda la novia enriqueciera sus menús con alimentos drenantes como kiwi, tomate, fresa, piña, espárragos. Es el mejor modo de estimular la eliminación de líquido y toxinas para conseguir un vientre plano y unas piernas más ligeras.

 2.- Suaviza tu piel con un peeling

Hay que prestar especial atención al rostro, ¡pero también al cuerpo! Nuestro vestido será determinante. Por eso considero que un peeling con hidratación es perfecto para preparar la piel antes de la boda, ya que eliminaríamos las células muertas y la piel quedaría preparada para recibir una dosis extra de hidratación que asegure un aspecto saludable y luminoso en el gran día.

3.- Haz ejercicio

Y no digo que tengamos que apuntarnos al gimnasio a levantar pesas…, con caminar mucho tonificaremos las piernas. Todos los días, planifica paseos de al menos una hora y notarás la diferencia.

 4.- Masaje para una novia relajada

Es normal que con los nervios de la boda la novia se encuentre agobiada y estresada. Para calmar la ansiedad le propongo un masaje relajante que elimine las contracturas de los músculos en el último mes, cuando se acumulan más tensiones, de dos a tres veces por semana.

 5.- Un buen facial a tiempo

La limpieza facial no se puede dejar para el último momento ya que puede dejar rojeces en la piel. Dos meses antes es lo ideal. En nuestros centros personalizamos al máximo las limpiezas faciales en función de las necesidades y tipo de piel de cada paciente. Uno de mis protocolos preferidos es la limpieza B-GHFx de MariaGalland, una limpieza intensiva que hace que la piel se renueve desde el interior y por sí misma, en la que trabajan sustancias dermoactivas nutritivas que hacen que las células funcionen a pleno rendimiento.