En ocasiones vemos nuestro cabello sin brillo, seco y apagado. No sabemos de dónde viene el problema… y a veces está más cerca de lo que creemos


Es muy común que veamos nuestro pelo sin brillo, ajado, con las puntas abiertas y apagado. Muchas veces vamos a la peluquería buscando una solución rápida e inminente sin caer en la cuenta de que muchas veces el problema puede estar en pequeños gestos que estemos realizando a diario de manera incorrecta. Para devolver el brillo y la vitalidad al cabello es importante antes saber de donde viene el problema para tomar la solución más adecuada. O incluso a veces no hay problema, sino pequeños gestos y errores que estamos cometiendo y no nos damos cuenta que estropean el cabello.

La experta te da las claves para no caer en errores con tu cabello

Modesta Cassinello, farmacéutica y creadora de la firma que lleva su nombre nos da
algunas pistas sobre aspectos que influyen negativamente sobre la salud
del cuero cabelludo y el cabello. La buena noticia es que aún estás a tiempo
de solucionarlo. Presta atención a las recomendaciones de la experta.

  1. Utilizar temperaturas extremas del agua para lavar el cabello. Temperaturas muy
    altas irritan el cuero cabelludo mientras que las muy bajas a veces no consiguen que
    el producto trabaje de manera eficiente. Lo mejor es lavar tu cabello con agua templada.
  2. Fricción excesiva sobre el cuero cabelludo. Seca y masajea de forma suave, la fibra
    capilar es delicada, más aún si está seca.
  3. No eliminar restos de productos de fijación como ceras, gominas, polvos
    voluminizadores o grasa en exceso. Una limpieza profunda del cabello con productos
    formulados específicamente para ello es imprescindible para deshacerte todos los productos específicos.
  4. Retrasar el corte del cabello cuando las puntas están abiertas favorece que el cabello
    se vuelva más quebradizo y se abran más. Es importante acudir a tu peluquería habitual cuando sea conveniente.
  5. Dormir con el cabello mojado. La humedad puede provocar irritación sobre el cuero
    cabelludo, lo que puede hacer que el cabello se termine quebrando.
  6. No cepillarlo con asiduidad (antes de dormir, lavarlo…). Son muchos los beneficios
    del cepillado. Además de quitar residuos, impurezas y cabellos en fase de caída
    normalizándola, ayuda a desenredar, dar volumen y mejorar la microcirculación del
    cuero cabelludo, la base de un cabello sano. Cuando el cabello esté húmedo
    recuerda hacerlo con suavidad, la fibra se encuentra hinchada y la cutícula abierta,
    pudiendo desestabilizarse más fácilmente.
  7. No aclarar bien los restos de champú. Facilita el aclarado utilizando la cantidad
    correcta de champú, acondicionador o mascarilla, tendemos a aplicar más del
    necesario.
  8. No utilizar el champú adecuado o no combinar varios en función de las necesidades.
    Debemos escuchar a nuestro cabello y elegir el champú adecuado para el momento
    adecuado. Existe un sinfín de productos específicos que se adecuan a todo tipo de cabellos.
  9. Usar herramientas de styling a cualquier temperatura. Controla bien la temperatura y utiliza productos que protejan la fibra capilar de las altas temperaturas. Es importante que antes de utilizar herramientas como planchas o tenacillas te apliques un protector de calor.
  10. Alimentación, gestión del estrés o no dormir las horas suficientes… Un estilo de vida saludable beneficia un cuero cabelludo y cabello en buen estado.