Te damos los consejos para sobrevivir a los cambios hormonales

Te damos los consejos para sobrevivir a los cambios hormonales

La mujer vive distintas etapas durante su vida, que conllevan diferentes cambios hormonales según la etapa en la que se encuentre. Para mantener una estabilidad emocional y física es necesario conocerlas y saber en qué se basa cada una. Además, te damos los consejos para sobrevivir a esa revolución.

Cambios de humor, hinchazón, dolores en la zona baja del abdomen, cansancio… ¿qué está ocurriendo? La llegada de la menstruación, su estabilidad y su desaparición, marcan diferentes stapas en la vida de la mujer, que tienen que ser tratadas de forma distinta. No pierdas detalle y aprende todo lo que tienes que conocer.

Adolescencia
A partir de los 8 años y hasta los 13, las hormonas, situadas en el cerebro de la niña, marcan el inicio de la pubertad. Los ovarios comienzan a destilar hormonas sexuales (estrógenos y progesterona), y los cambios tanto físicos como de estado de ánimo, afectan constantemente. Llega la primera regla, el desarrollo del pecho y del vello corporal. Al ser una etapa donde los cambios hormonales se van sufriendo paulatinamente, existe cierto descontrol en el estado de ánimo de la niña. Es una época de impulso que dura hasta los 20 años, edad en la que comienza a estabilizar el organismo. Las hormonas sexuales de la mujer están estables, con los cambios propios de los ciclos menstruales. Es una época de mucha energía y líbido y, por fortuna, el estado de ánimo también se consolida. Pero hay trucos que pueden ayudar.

La época más díficil para la mujer
Desde los 30 y hasta los 50, a pesar de que la mujer tiene una gran estabilidad hormonal y generalmente emocional, es una etapa díficil para ella porque se activa el conocido «reloj biológico». A partir de esta edad, la mujer podrá vivir su primer embarazo y volverá a sufrir una revolución hormonal con cambios de humor. El aumento de la hormona del embarazo, la progesterona, creará cambios en el apetito de la mujer, piel y cabello. A partir de los 35 años, la actividad de las hormonas empieza a disminuir de manera constante. ¿Consecuencias? Se pierde tono muscular y se acumula grasa con más rapidez. A los 40, muchas mujeres entran en una fase de tránsito que causa un descenso de los estrógenos y progesterona. Y, a partir de los 45, comienzan los sofocos, el insomnio, cambios físicos, falta de energía y menor deseo sexual. 

Menopausia: cuidado
A partir de los 50, los óvulos han dejado o están a punto de dejar de producir estrógenos, por lo que la mujer deja de tener el período menstrual. Se sufren alteraciones en su estado de ánimo y en su humor o irritabilidad. Sofocos, vértigo, altibajos emocionales, malestar… El declive empieza a afectar. Algunas mujeres necesitan recibir un tratamiento para equilibrar la desaparición de las hormonas, pero este no deberá exceder en ningún caso los 5 años, según los expertos.

Sabías que…
Toma postre dulce: Si tomas una comida rica en hidratos de carbono (pasta, arroz, patatas) y proteínas (pescado, pollo, huevos) con un poco de grasa (aceite de oliva, mantequilla), puedes terminar con un postre dulce (flan, natillas), porque la proteína y la grasa detienen el impacto que tiene sobre la insulina un postre dulce, con lo que disminuyen los efectos a nivel hormonal.

Te ayudarán:
1. No pases más de 4 horas sin comer. La grelina es una hormona liberada en el estómago que incrementa las ganas de comer y el apetito incentivando las ganas de darnos un atracón. ¡Ojo con permanecer siempre a dieta! En las personas que siguen dietas bajas en grasa se da un aumento de un 25%, lo que incrementa el apetito. Realiza 5 comidas al día, ya que cuando te saltas una comida aumentan los niveles de grelina y conlleva las ganas de ingerir alimentos.

2. Duerme 8 horas. La melatonina, una de las hormonas más activas, es la encargada de que podamos dormir. La segregamos de forma natural y se produce durante la noche. La luz del día hace que el cuerpo frene su producción y así nos despertemos. ¿Un problema? La cantidad de melanina que genera nuestro cuerpo va disminuyendo con el paso de los años, dando lugar a alteraciones anímicas, insomnio y nerviosismo, pero se puede tomar en suplementos farmaceúticos.

3. Practica ejercicio. A partir de los 40, nos falta hormona del crecimiento, encargada de frenar los efectos del envejecimiento, mantener el peso y conservar la memoria. Podemos estimularla haciendo deporte y descansando el tiempo suficiente.

4. Una vida sexual activa. Se considera a la oxitocina como la hormona de la confianza y del amor, que ayuda al cerebro a establecer relaciones y a mantenerlas activas. Durante la generación de sensación de placer, como es el orgasmo, se libera y te hace sentir más atractiva y segura ante tu pareja. Así que practicar relaciones sexuales, te ayudará a sentirte más firme y mejor contigo misma.

5. Toma un tentempié a media tarde. El cortisol es la hormona encargada de regular la respuesta ante el estrés, activando la producción de adrenalina. A partir de media tarde sus niveles descienden bruscamente y es necesario un aporte extra para estabilizarlo como una merienda ligera, una pequeña dosis de glucosa compensará el bajón.

6. Pasea bajo el sol. La serotonina está relacionada directamente con los estados de ánimo. El aumento de ella permite conseguir una sensación de felicidad, ya que ayuda a que las disposiciones emocionales se mantengan estables. Cuanta más cantidad de horas de sol y luminosidad haya, mejor te sentirás.