Aproximadamente un 30% de los tumores tienen como causa una alimentación inadecuada. Si sumamos a la dieta correcta dejar el tabaco podríamos reducir el número de casos anuales de cáncer en el mundo, en un 60% o 70%.
Alimentación adecuada
1. Fruta y verdura. Su eficacia está demostrada para prevenir el cáncer de boca y faringe, esófago, pulmón, estómago, colon y recto. También influye, aunque en menor medida, para los cáncer de laringe, páncreas, pecho, vejiga, hígado, ovario, endometrio, cuello del útero, próstata, tiroides y riñón. Se debe tomar 500gr/día.
Las frutas y verduras apoyan sus propiedades en los antioxidantes, ya que cuentan con vitaminas (C y E), carotenos, minerales y oligoelementos, como el selenio o el zinc.
H Los más ricos en antioxidantes son las verduras como la coliflor, el tomate, pero también, el limón, la naranja, las uvas, la soja, el ajo, la cebolla e infusiones como el té.
Sólo hay una salvedad: los suplementos excesivos de antioxidantes, en lugar de prevenir los tumores puede favorecerlos, así que todo debe estar en su justa medida.
2. Cereales (preferiblemente los integrales), legumbres y patatas.
3. Potenciar el pescado sobre la carne. Esta última como máximo 3 veces por semana y casi eliminar por completo carnes muy grasas (bacon, panceta, mollejas...)
y embutidos, (salami, chorizo, salchichón) y patés.
4. Lácteos y derivados, mejor que sean desnatados o semidesnatados.
Hay que restringir...
1. Las carnes ya mencionadas. Su excesivo consumo incrementa el riesgo de cáncer de colon, recto, páncreas, mama, próstata y riñón.
2. Azúcares refinados.
3. Sal y productos en salazón.
4. Alimentos ahumados. Generan la formación de sustancias cancerígenas (se relaciona con cáncer de esófago y estómago).
5. Elimina el alcohol de alta gradación y limita el de baja. Para las mujeres sólo un vasito de vino o un botellín de cerveza al día. |