Con la sudoración eliminamos principalmente agua, pero también sales y algunas sustancias de desecho, como toxinas. La sudoración es fundamental para asegurar la termorregulación del cuerpo, de hecho, cuando una persona está mejor aclimatada, suda de forma más eficaz y
se previene el golpe de calor. Sin embargo, el sudor se convierte en un problema cuando se produce de manera inadecuada y la persona no cesa de sudar sin que exista un estímulo térmico que lo active.
La hiperhidrosis puede obedecer a distintos motivos, como una disfunción en el sistema nervioso simpático (sobre el que no ejercemos un control voluntario y consciente), por problemas endocrino-metabólicos como el hipertiroidismo o hipoglucemia, por factores psicológicos (ansiedad), etc.
Las principales causas son:
--Factores hereditarios, cuando existe una predisposición familiar al exceso sudoral.
--Factores endocrino-metabólicos, como el hipertiroidismo, la hipoglucemia,
obesidad…
--Disfunción regional del sistema nervioso simpático.
--Factores emocionales.
--Factores farmacológicos, si se está medicando.
Lógicamente, no incluimos las causas exógenas del sudor, como calor o realización de ejercicio.
Normalmente, el exceso de sudoración se circunscribe a determinadas áreas: los pies, las manos, las axilas… Puede llegar a manchar la ropa o impedir escribir bien, porque el bolígrafo resbala o el sudor gotea el área de trabajo. Es posible que en estas zonas de gran sudoración se produzcan trastornos locales, como cambios de coloración, maceraciones en la piel, grietas o mayor susceptibilidad a las infecciones por hongos.
Concejos
Utiliza ropa de algodón,
fibras naturales y transpirables.
Múdate frecuentemente de ropa y procura que sea holgada sin que se pegue al cuerpo.
Cambia de calzado a lo largo del día, debe ser de cuero y transpirable. Evita las deportivas y el plástico.
Date varias duchas al día sin friccionar en exceso,
con jabones para pieles sensibles y un secado suave.
Elimina el vello axilar, inguinal… (previene las infecciones)
Las técnicas de relajación sirven para evitar el nerviosismo.
Mantén bien limpias y frescas las zonas del cuerpo con mayor cantidad de glándulas sudoríparas.
No tomes café, alcohol o especias picantes.
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