Russian Red, escalada de éxito

‘Agent Cooper’, el tercer disco de Russian Red ha entrado directamente en el número cinco de la lista de ventas y lo acaban de presentar con gran éxito en la sala La Riviera de Madrid. Prueba de ello es la gran cantidad de celebrities que estuvieron presentes en este evento, como puedes comprobar AQUÍ.

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Russian Red transita de la declamación al canto de una forma natural, estira las notas o las acorta, grita o susurra, ensamblada a una poderosa arquitectura eléctrica que frena inesperadamente al llegar al estribillo. El envoltorio es brillante, como cabe esperar de un productor con un currículum como el de Chiccarelli.

La grabación de esta tercera entrega de Russian Red se desarrolló en Los Ángeles, y contó con otras dos figuras de los estudios de grabación: el ingeniero de mezclas Mark Needhan y el ingeniero de masterización Emily Lazar. El resultado es un sonido evolucionado y la prueba definitiva de la madurez artística de Lourdes Hernández. Trabajar con grandes profesionales es una suerte por dos motivos. Por una parte, por la confianza que generan, que permite que el proceso sea rápido y aprendas muchísimo. Pero además, por su olfato, por su intención, por saber ver las cosas. Las conversaciones al margen del disco en las que entras con este tipo de gente son parte de la producción, e incluso cualquier conflicto que surja es un conflicto de calidad”, apunta Lourdes.

En el álbum hay baladas y medios tiempos, aunque es un trabajo esencialmente eléctrico. Casper fue el segundo tema que compuso y el primero que le permitió intuir que podía desarrollar un concepto. “Antes de venir a Los Ángeles era una versión muy diferente, pero en los ensayos previos a la grabación salí con el punteo que abre el tema y aquello hizo que diera un giro radical. Sin embargo, mantuvimos el cambio de tempo del estribillo, que es como si la canción se autorreferenciara y hablara de cuando era solo una demo”. A partir de ahí, surgió una colección de composiciones donde se pueden encontrar baladas y medios tiempos, pero fundamentalmente de perfil eléctrico.

En estos pocos años de existencia como Russian Red la cantante y compositora ha transitado de los pequeños bares de Madrid a los grandes teatros y escenarios de todo el mundo. Las claves son tan fáciles de detectar como difíciles de poseer: una voz excepcional y una inspiración especial para la composición. Y otro intangible: una habilidad innata para transmitir y emocionar al público, al que nunca deja indiferente.

Con esas bazas irrumpió con ‘I Love Your Glasses’, que fue Disco de Oro. Pero el gran salto se llamó ‘Fuerteventura’, que la posicionó en el espectro de bandas internacionales. Producido y mezclado por Tony Dogan en Glasgow e interpretado por músicos de Belle & Sebastian, ese segundo álbum abrió una sorprendente ventana en su música. Se editó en 25 países y fue la espoleta de una gira internacional de más de 120 conciertos en Europa, Estados Unidos, Latinoamérica y Asia. Su éxito en este continente ha resultado especialmente demoledor, con legiones de fans en sus conciertos en Corea, China, Singapur, Japón, Taiwán y Hong Kong.