Rosario Mohedano: “Mi madre es un ejemplo en todo para...

Rosario Mohedano: “Mi madre es un ejemplo en todo para mí”

Si ser sobrina de Rocío Jurado la ha ayudado en su carrera más la ha marcado aún ser hija de Amador y Rosa Benito. Consciente de algunos errores del pasado, desde la felicidad que encuentra en su marido y sus tres hijos, y la tranquilidad de su nueva vida en el campo, Rosario Mohedano disfruta con lo que siempre ha querido: cantar.
Asegura que su virtud es dejarse conocer y ahora se muestra más a través de las canciones que compone y con su gira de conciertos. Un sueño que sigue viviendo junto a su madre y asesorada por su padre.

¿Chayo o Rosario?
Somos la misma. Quise que mi nombre artístico fuera Rosario Mohedano, pero al trabajar en televisión fui Chayo y así se quedó, aunque en mis dos primeros discos era Rosario Mohedano, que es como quiero que sea.

Tu canción A la que venga está siendo un éxito.
Estoy muy contenta, no lo saqué pensando que llegaría esto sino porque necesito material. Tenía mucho trabajo y el público me pedía algún tema propio además de las canciones de siempre.

¿De pronto compones?
Vivir en el campo, aislada del ruido y concentrada en lo que para mí tiene peso como son mi familia, mis hijos, mi casa y mi trabajo, hizo que me diera por escribir y lo bonito es que me venía con melodía. Sorprendí a mis músicos y a mi madre. Les gustó y eso me animó a seguir, aunque por miedo no me atrevía a sacarla. La grabé y la registré hace dos años y tenía muchas ganas de que la gente la conociera.

Ahora, eres cantautora.
Sí, he sacado mi primer tema y en 2018 sale el disco.

Hablas de un amor que acabó, ¿en qué te inspiraste?
No es mi caso porque estoy felizmente casada y cada día más enamorada. Pero muchas personas han sentido que seguían enamoradas del que se iba y pensé cómo sería si mi marido, al que quiero tanto, se fuera porque dejara de sentir por mí… Es una despedida en positivo porque le deseas lo mejor y agradeces lo vivido, aunque ¡qué pena darte cuenta de lo maravilloso que era cuando ya se ha ido!

Pese a ser sobrina de Rocío, te está costando avanzar.
Estoy muy feliz con mi familia y las experiencias que he vivido gracias a nacer en esta casa. Lo he pasado bien, mal y regular pero gracias a Dios hoy estoy aquí y componiendo mis canciones, algo que nunca imaginé que llegaría y voy a disfrutarlo.

En el videoclip te pareces muchísimo a tu madre, ¿qué significa para ti?
Es importantísima y un ejemplo a seguir en todos los aspectos: familiar, positiva, luchadora, muy de los suyos… Ella perdona y tira para adelante, con unos valores muy bonitos que escasean hoy. Me encanta tenerla cerca y seguir alimentándonos de experiencias que nos llenan a las dos. Tengo 38 años y a mi edad la gente suele desprenderse un poco de sus padres para vivir su vida con sus propios hijos. Pero yo tengo la suerte de poder seguir disfrutándola todos los días, bien por trabajo o porque ejerce como abuela y madre.

¿Cómo la ves en esta etapa, alejada de la televisión?
Muy feliz, más luchadora que nunca y con ganas de hacer muchas cosas. Ella también ha tenido que respirar y llenarse de esa energía positiva del escenario, es complicado enfrentarse al público pero muy gratificante recibir su aplauso. Me gusta verla así de bien y tranquila.

¿Es tan buena la relación con tu padre?
Claro, pero está en Chipiona y no puedo verle a díario, aunque hablo con él todos los días. Me preocupo de que esté bien, y sé que está feliz.

¿A quién te pareces más?
Tengo de los dos, pero me parezco mucho a mi padre en la manera de ser: soy muy de campo y me encantan los animales; él es de relacionarse con la gente y muy artista… Le echo de menos cada vez que subo a un escenario, sigo buscándolo con la mirada y la necesito. Aunque no trabajemos juntos, sigo contando con mi padre y su opinión para mí es muy importante.

¿Se te conoce realmente?
No. Mi virtud es que me dejo conocer y no oculto lo que siento. Cada día me levanto con la intención de que lo que haga, quede como un recuerdo bonito para los demás. Me importa ser válida para quienes viven conmigo y me gusta aportar. Soy alegre y saco lo bueno de todo lo que vivo. A la gente negativa, la quiero cuanto más lejos mejor.

¿Recuerdas tu infancia?
Era un trasto, siempre cantando… Mi hija Alejandra acaba de cumplir seis años y es muy polvorilla, como yo. Siempre estaba cantando y donde había mucha gente, me encontrarbas. A mi hija le pasa lo mismo. No me extrañaría que ella y sus dos hermanos se acabaran dedicando a la música. A los tres les encanta.

Siendo tan familiar la separación de tus padres debió resultarte dura aún siendo tú ya mayor…
Han pasado algo más de tres años y sí, fue muy duro. Da igual la edad que tengas. Es cierto que al ser mayor podía ponerme en la piel de uno y de otra e intentar ayudar en lo que pudiera… Pero fue difícil ver cómo se separan dos personas que se quieren tanto. Hoy está todo tranquilo y uno y otra están bien que es lo que me importa.

Tú también estás muy bien al lado de tu marido, ¿qué tiene Andrés para ti que no tengan otros?
Cada día le quiero más y eso no me había pasado con relaciones pasadas. Descubro continuamente en Andrés cosas maravillosas. Es un hombre muy completo. Tiene defectos, como tenemos todos pero para mí es perfecto. Hasta sus defectos me vienen bien: es muy cabezón mientras que a mí me da más igual todo, pero su constancia hace que me ponga las pilas. Es muy cariñoso y le gustan mucho los niños, es muy trabajador y me siento muy segura a su lado. Me hace sentir que no me va a fallar nunca…

Tú habías sufrido por amor pero no renunciaste a enamorarte de nuevo, ¿el amor compensa?
¡Claro! Con mayúsculas. Como muchos otros, yo también he sufrido con relaciones que no han salido bien pero no rechacé la oportunidad de conocer a nadie. Me gusta confiar en las personas y lo importante es seguir disfrutando de lo que la vida te da.

¿Con qué sueñas?
En mi caso no se trata de sueños inalcanzables. Solamente quiero que Dios me dé el tiempo necesario para seguir trabajando y ver a mis hijos crecer, y que nunca nos falte salud.

¿A quién echas de menos en tu vida, además de a quien dijo ser tu fan número uno?
Mi tía Rocío, que era muy generosa, se declaró mi «más ferviente admiradora» y por supuesto que la echo muchísimo de menos. También a mi abuela. Y a mi Pepín Oliver, mi amigo y flautista, que sólo hace cinco meses que se fue, aunque antes tuve la suerte de que metiera el sonido de flauta en A la que venga, un trabajo del que él estaba muy orgulloso… Todos ellos han sido un gran ejemplo para mí.

Pareces serena y tranquila en puertas a entrar en la década de los cuarenta.
Precisamente eso lo da la edad: el caerte y levantarte… También cuenta tener estabilidad en casa. Tengo muchas cosas positivas y la serenidad me la da los pasos que voy dando y saber que los doy bien. Claro que tengo muchas cosas de las que arrepentirme, pero de todos esos fallos he aprendido y espero no repetirlos en un futuro.

¿Cómo te ves en 10 años?
Como profesional, cantando, por supuesto. Ojalá haya conseguido abrir la puerta del mercado internacional y pueda estar yendo y viniendo con mi música…

¿Y en lo personal?
Como madre, seguro que estaré más preocupada por mis hijos, no porque no lo esté ahora sino porque tendrán unas edades más difíciles. Como madre, me veo disfrutando de mis padres, que aún son jóvenes; y en general, como estoy ahora: viviendo en el campo y feliz.

Te espera un momento difícil como testigo en el juicio de tu prima Rocío, que tiene a tu familia enfrente…
Yo me ocupo y preocupo de los míos y no tengo que dar explicaciones a nadie más. Ellos saben cómo soy, yo sé lo que esperan de mí y me encargo de que no les falte. Respecto a las opiniones ajenas y el entorno público, está claro que nunca llueve a gusto de todos y he aprendido a mantenerme al margen siguiendo mi camino, pero siempre al lado de mi familia.

El viudo de tu tía Rocío, Ortega Cano, se casa pronto.
Y estoy muy contenta por él, porque es un paso muy importante con el que él y su mujer afianzan su amor. También me alegra mucho la noticia por Ana María y por el niño. Será un día que mi tío José va a recordar siempre.

¿Qué pregunta le harías a quien supiera leerte el futuro en los posos de este café?
No quiero saber cosas malas. Le preguntaría si ve a una viejecita que sigue enamorada y orgullosa porque sus hijos son felices y a la que la vida le ha tratado bien. Para mí, el éxito en la vida está en disfrutar de lo que uno tiene y luchar por mantenerlo.