Pisando fuerte y con los pies en la tierra. Así llegó Irina Shayk a Madrid para promocionar la nueva colección de zapatos de la marca Xti. Guapa, sensual, sonriente... y, eso sí, nada de su novio, el jugador madridista Ronaldo.
¿Qué se siente al ser una de las mujeres más sexys del planeta?
Muchas gracias, pero no me considero así. Soy muy crítica conmigo misma. A veces me levanto, me miro en el espejo y me digo: «Mi piel está horrible, tengo que ir al gimnasio...» Soy el tipo de persona que siempre me fuerzo a ser mejor. No me levanto y me digo: «Oh, Dios mío, ¡qué guapa soy! Dejadme aquí comiendo pasteles todo el día». Soy una persona que quiere conseguir más y ser mejor, y siempre pienso que puedo mejorar.
O sea, que la belleza requiere mucho trabajo.
Tienes que invertir mucho tiempo en tu cuerpo, no en cirugía plástica. Mucha gente piensa que llevo labios de silicona, bótox, que me he levantado el trasero, que me he hecho una liposucción... No me lo he hecho. Estoy en contra de la cirugía estética. No juzgo a las personas que se someten a ella. Si una mujer quiere hacerse algo, muy bien, pero ante todo tiene que estar a gusto con su cuerpo.
Eso lo dicen las modelos...
Yo nunca hago dieta. Mis padres son muy delgados y está en mis genes. De hecho, entreno para tener más músculo, porque si no mis piernas serían muy delgadas. No juzgo a la gente por el exterior. La belleza para mí está en el interior y exterior.
¿Qué haces cuando no eres modelo?
Me levanto, me hago una coleta, me cepillo los dientes, cojo a mi perro, me pongo cualquier cosa, no planeo mi vestuario, y salgo. ¡Soy una mujer normal! No soy un superhéroe volando con tacones y maquillaje. A veces piensan que somos de otro planeta, pero no llevo tacones altos para pasear a mi perro por la calle, hago la compra...
Defínete.
Soy muy trabajadora y testaruda, muy segura de mí misma, digo lo que pienso, si tomo una decisión, sigo adelante con ella. En el lado malo, a veces puedo ser vaga, quejica. Estoy muy lejos de ser perfecta.
¿Se han cumplido todos tus sueños?
No soy el tipo de persona que sueña con comprar una casa en Hawái... Simplemente vivo y me dejo llevar. Trato de realizar mis deseos, más que mis sueños.
«Me encanta Madrid»
¿Qué te gusta hacer cuando vienes a Madrid?
Me encanta comer. Mi restaurante favorito es Kabuki, un japonés. Además, la cultura es muy rica. Estoy deseando ir a una corrida de toros. Me gusta salir, tomar un café y ser yo misma...
¿A qué te dedicarás cuando te retires de la moda?
Hace dos años lancé mi línea de baño, este año un vídeo... No sé lo que traerá el futuro. Tengo muchos guiones para cine, pero seré sincera: no sé actuar. Ahora quiero concentrarme en ser modelo. Además, estoy muy involucrada en proyectos benéficos. También intento ayudar a los niños en Rusia. Cuando me retire, me veo más en este tipo de proyectos. Quizás tenga mi propia organización.
¿Te ves como madre?
Claro, toda mujer viene al mundo para tener hijos. No conozco a ninguna que no quiera. Pero yo vivo el día a día, no planeo y trato de disfrutar este momento.
¿Te mudarías a Madrid?
Me encanta España y Madrid, viviría aquí, o en Alemania, París, ¡adoro Europa! Estoy en Nueva York, pero vivo en el mundo por trabajo. |