Su reciente aparición en el Fesival Europeo de Cine para Televisión en Barcelona nos mostró a una Pastora Vega y un Juan Ribó enamorados.
Se os ve compenetrados.
Sí. Estoy feliz, contenta y aquí, acompañando a Juan en este festival que inauguran con Raphael, uno de sus trabajos.
Recuerdo maravilloso
¿Fue un reto protagonizar en pareja Una relación pornográfica?
Llevaba diez años sin subirme a un escenario, que es donde uno se mide como actor. Eso ya era un reto.
¿Te resultó difícil?
Era un momento complicado y que salimos airosos, porque uno debe escuchar a su corazón sin dejarse influir por esa montaña rusa en la que te ves metido. Tengo un recuerdo maravilloso de esa experiencia.
¿Volveréis a trabajar juntos Juan y tú?
A mí me encantaría, porque sabe mucho y tiene una vocación increíble. También hay una parte en él a la que le gusta enseñar, de maestrillo, y además vive todo con mucha alegría y pasión. He aprendido mucho viéndole.
Después del alboroto, las aguas han vuelto a su cauce.
Pues sí, ahora todo va muy bien, como debe ser.
Has comentado que querías ver a Imanol feliz.
Eso siempre lo he dicho, Claro que deseo su felicidad.
Juan, ¿qué tal resultó trabajar con Pastora?
Fue estupendo, ella me daba energía. Era una función de dos, que es algo tremendo.
Con todos los ojos pendientes de vosotros.
Vino así, fue un poco complicado e incómodo, pero luego te acostumbras.
¿Fortaleció la relación?
Empezó fuerte, nació unida por el trabajo y eso une. Estábamos en un universo propio donde nos ayudábamos.
¿Qué tal es vuestra relación con Imanol?
Pastora e Imanol siempre han tenido una relación muy buena y fue una separación ejemplar. Poco a poco todo se va apaciguando.
¿Pensáis en boda?
No, ni anillos, ni boda... Yo no estoy en contra, cada uno que haga lo que quiera. |