| Su intensa mirada de ojos negros y su larga melena la convierten en el prototipo ideal de la mujer fuerte, racial y española por antonomasia. Ella, consciente y encantada, lo potencia en todos sus looks.
Vicky está haciéndose un hueco como diseñadora, un camino que comenzó hace cinco años con su primer desfile de trajes de flamenca, con los que ha conseguido traspasar fronteras inimaginables para un mundo tan restringido. Ha vestido a la Barbie, una de sus batas de cola estuvo durante un mes en el escaparate de los almacenes Harrods de Londres, y hasta Annie Levobitz ha fotografiado sus trajes.
Además, desde hace unos meses se ha convertido en embajadora de la firma Franck Provost y ahora en madrina de las mascarillas capilares que acaban de lanzar al mercado.
¿Estás pendiente de tu físico?
Me cuido en cosas básicas como la piel y el pelo, pero debería hacerlo todavía más. Voy al gimnasio todas las mañanas porque me da energía, pero a mi me gusta vivir en todos los sentidos y disfruto mucho con la comida. Para ser feliz no se puede estar todo el día queriendo tener otra nariz o boca, hay que mirarse al espejo y estar agradecida con lo que tenemos.
¿Eres una fashion victim?
Sigo mucho la moda, pero hay cosas que no me van. Sé que no puedo llevar un short aunque sea tendencia. No me he puesto una minifalda en toda mi vida, mis formas no me lo permiten. El vestido más corto que llevo va por debajo de la rodilla.
¿Cuál es tu ritual de belleza?
Desde pequeña mi madre me enseñó a cuidar la piel, a no tomar el sol y desmaquillarme todas las noches llegue a la hora que llegue. Como abuso del pelo tirante, porque me gustan los moños, me pongo mascarilla hasta para ir a la playa. Mi hija lo ha heredado y ya quiere ella también cuidarse el pelo y que no le corte la melena, es muy presumida.
¿Qué no falta en tu armario?
Los bolsos, las gafas y los zapatos son mi debilidad. Desde hace años, quizá por abusar del tacón, me cuesta encontrar los que me sean cómodos. Esta temporada lo que seguro me voy a comprar son unos Christian Louboutin, porque me enloquecen y puedo estar horas con ellos sin cansarme.
Estás triunfando como diseñadora de trajes de flamenca.
Era mi sueño y lo he conseguido. Yo siempre recuerdo a mi madre sensual, femenina y tan mujer dentro del traje de flamenca. En mayo presento mi segunda colección de novia, también la primera de fiesta y ya tengo joyas en el mercado. Me piden trajes desde Francia y Nueva York, pero quiero ir poco a poco porque no tengo un equipo de diseño, todo lo hago yo.
¿Qué tal tu primera experiencia como presentadora en el programa A tu vera?
Son cuatro horas y medio en directo en las televisiones de Castilla la Mancha y Murcia. Estoy muy orgullosa y encantada, porque también me apasiona la copla. Yo cuando estoy en un proyecto no es sólo por el tema económico, quizás porque he nacido en un entorno en el que estoy bien arropada en ese aspecto. Me da pena que mi padre no haya visto esto porque a él le gustaba la copla y el flamenco y al programa va gente que le hubiera encantado conocer.
¿Te queda tiempo para ti?
Soy muy activa, estoy todo el día haciendo cosas y los únicos momentos libres se los dedico a mi hija, me encierro con ella en casa cuando llega del colegio.
¿Te casarás de nuevo?
Cuando me arranqué en el mundo de las novias lo hice porque pensé ¿por qué no me voy a casar otra vez? Yo creo en el amor.
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