Marta Ortega, una madraza en la hípica

Aunque es, y seguirá siendo, una gran amazona, la rica heredera ha relegado la competición a un segundo plano para volcarse en su hijo, Amancio, que ya tiene seis meses y la tiene loca.  Así pudimos comprobarlo ayer mismo en el Real Club de Polo de Barcelona, donde su marido, el jinete Sergio Álvarez, participó en un concurso de saltos con Marta y el pequeño Amancio como espectadores de excepción.

3.041
Compartir

La pareja, que reside en la Ciudad Condal, aunque va con frecuencia a Galicia para ver a los padres de Marta, protagonizó tiernas escenas en las instalaciones del Real Club de Polo de Barcelona, una imagen muy poco habitual, ya que tanto Marta como Sergio son el colmo de la discreción y siempre han evitado intercambiar muestras de cariño en público.

Marta Ortega, Sergio Álvarez y su hijo Amancio

Marta llevó al pequeño Amancio al Real Club de Polo de Barcelona para animar a su marido, el jinete Sergio Álvarez, que participó en un concurso de saltos.

Mientras duró la competición, Marta se dedicó a pasear por el club, empujando el carrito de su bebé o con él en brazos para llenarle de besos, mimos y arrumacos, y fue al final del concurso cuando Sergio se acercó a ella para darle un cariñoso beso y hacer carantoñas al pequeño Amancio, al que seguramente sus padres inculcarán su pasión por la hípica.

Marta Ortega y su hijo Amancio

La hija del multimillonario Amancio Ortega está loca con su niño.

Mucho ha cambiado la vida de Marta y Sergio en poco más de año y medio. La pareja contrajo matrimonio en una ceremonia religiosa que tuvo lugar el 18 de febrero del 2012 en el pazo El Drozo, en Anceis, a unos 15 kilómetros de A Coruña, y pocos meses después el físico de la joven ya puso de manifiesto, sin tener que esperar a una confirmación que se resistió a llegar, el gran momento que se les avecinaba.

Finalmente, el 5 de marzo de este año la joven dio a luz a un niño que fue bautizado con el nombre de su multimillonario abuelo, Amancio Ortega. Ahora, el bebé ocupa todo el tiempo de Marta, convertida en una madraza y la mujer más feliz del mundo.

Marta Ortega y Sergio Álvarez

La pareja, que contrajo matrimonio el 18 de febrero del 2012, está viviendo su momento más feliz.