Mario Biondo: las circunstancias no acabadas de aclarar sobre su muerte

Aunque la presentadora y su representante han afirmado en varias ocasiones que Mario Biondo no se suicidó y que su muerte responde a un ‘trágico accidente’, la policía y el forense sostienen la hipótesis del suicidio como única explicación, tal y como apunta este fin de semana el diario El Mundo. En medio de estas incógnitas, una desolada Raquel Sánchez Silva enterró a su marido en Palermo y volvió a sostener que eran felices y que el cámara no se quitó la vida.

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Según apunta LOC de El Mundo este fin de semana, una discusión pudo haber sido el desencadenante del accidente. Al parecer, el matrimonio había tenido una fuerte discusión verbal la noche anterior, tal y como la propia  presentadora Raquel Sánchez Silva declaró a la policía al llegar a su domiclio tras conocer la repentina muerte de Mario.

La causa de esta riña -según aparece en El  Mundo- fueron las pruebas de fertilidad que la pareja se estaba haciendo. Raquel, de 40 años, quería al parecer programar su maternidad para que no afectase a sus futuros proyectos profesionales en Televisión. 

Fue la empleada del hogar la que encontró el cuerpo de Mario en su domicilio de la calle Magdalena cuya muerte se produjo por axfisia con un pañuelo palestino.

Raquel Sánchez Silva sostuvo desde el primer momento que su marido, de 30 años, no se había quitado la vida: ‘Mario quería vivir y no se quitó la vida. Era un hombre feliz y estábamos profundamente enamorados” señaló  en su cuenta de Twitter a los dos días de su muerte. Sin embargo la policía mantiene que se trató de un suicidio, como también lo hicieron la policía científica y los forenses. “Si hubiese sido un accidente se habría investigado y no hay ninguna pesquisa abierta como accidente” señalaron fuentes policiales al diario El Mundo. La policía, sin embargo, no encontró ninguna nota ni ningún tipo de medicamento o sustancia con lo que las circunstancias de la muerte aún no están terminadas de aclarar.

Raquel, desolada en el entierro de Mario en Sicilia

El pasado jueves Raquel dio el último adiós a su marido en el cementerio de Sant’Osola, en Palermo. La presentadora estaba descompuesta, mucho más delgada y con la cara demacrada. De luto riguroso y cubriéndose los ojos con unas enormes gafas, Raquel se apoyaba en ela madre y los hermanos de Mario, también la viva imagen de la desolación.

La periodista facilitó que los medios de comunicación españoles que la habian seguido hasta Sicilia pudieran trabajar e incluso les permitió  que tomaran imágenes en el funeral que se celebró previo al entierro: “Gracias a todos por el cariño que nos habéis dado. Podéis trabajar porque Mario también lo hubiera hecho pero hacedlo con respeto”

En la iglesia se produjeron momentos de intenso dolor cuando Raquel subió al púlpito a hablar de su marido y pidió que le giraran una foto de Mario para dedicarle a su amor sus últimas palabras. También supimos, tal y como confirmó la presentadora en ese instante, que Mario tenía 30 años, no 36, como se había venido informando hasta el momento.

Una vez finalizada la misa, el cuerpo de Mario se trasladó hasta el cementerio de Palermo, donde fue sepultado en la intimitad, ya sin la presencia de los medios. A la salida, Raquel volvió a insistir: “Mario y yo éramos felices. No había crisis y no se suicidó. El el parte policial que nos han entregado no consta el suicidio como causa de su muerte”.

La presentadora ya está en casa, ya que volvió a Madrid ella sola el viernes a media tarde. Se desconoce si seguirá viviendo en el piso de la calle Magdalena que fuera su domicilio conyugal con su marido y donde él encontró la muerte de manera tan trágica.