María Patiño: “Me da rabia que piensen que soy frívola”

María Patiño: “Me da rabia que piensen que soy frívola”

I la presento como tímida, pudorosa, en vías de seguir superando inseguridades y dependiente emocionalmente de los suyos, pocos adivinarían que hablo de María Patiño. Incansable trabajadora desde que comenzó como reportera en la calle, no puede evitar emocionarse cada vez que tiene un nuevo reto delante, como presentar Socialité by Cazamariposas o repetir en Sábado Deluxe.
Lo hace, como todo, involucrándose de lleno, acercándose mucho al toro, aunque a veces haya perdido por ello algún juicio. Pero ella, no sabría hacerlo de otra manera. Sueña con una boda en la playa, llegando en una barca aunque se le rice el pelo. Y desea conocer que su hijo tendrá un gran futuro. Yo, como la quiero, brindo con este café para que un día pueda volver a puntuar su vida con un 10. Eso significará que, aunque las ausencias duelan, uno tiene que acabar aceptándolas, aunque sea por los demás.

Me siento contigo delante de este café y me gustaría saber con quién me siento.
Con una persona normal. Con una trabajadora. Lo de autodefinirme siempre me ha dado vergüenza.

Le echas solo una gota al café pero tienes fama de tener muy mala leche.
Sí, me reviro con facilidad y no es algo que considere una virtud. Me pasa en todos los ámbitos de mi vida, no solo en el profesional. Pero, hago más ruido del que aparento. No tiendo a herir.

¿Y qué es lo que te pone de mala leche?
No puedo soportar las injusticias. Tampoco a las personas que no creen en lo que hacen. Me molesta mucho la gente que no lucha por algo. Me rebelo ante el cinismo y la falta de entonar un mea culpa, que es algo de valientes.

¿Crees que se conoce realmente cómo eres?
La parcela que yo he dejado ver sí. Creo que sí transmito que soy una gran trabajadora y que me apasiona mi trabajo, con independencia de que no siempre lo haga bien al 100%. Cuando digo que soy tímida, nadie se lo cree, pero no me conocen de verdad. No me importa comunicar frente a una cámara pero sí me cuesta mucho a nivel personal. Yo tengo muchas cosas internas, le doy muchas vueltas a la cabeza, soy demasiado exigente con los demás porque también lo soy conmigo misma y excesivamente autocrítica, aunque me voy relajando con los años. Estoy empezando a conocerme de verdad ahora con la edad que tengo.

¿Cómo te gustaría que te describieran tus amigos?
Como una buena persona. Para mí es importante sentirme querida. No puedo cambiar el depender emocionalmente demasiado de la gente.

¿Te quedan sueños por cumplir?
Mi sueño real es estar todavía bien físicamente aunque cumpla 123 años e irme a vivir cerca del mar. No necesito mucho dinero para vivir porque me he criado en una familia de clase media y vivo de una manera muy normal. Así que con mi dinerillo ahorrado, quisiera ir a la playa a pasear, dormir mi siesta e ir a tabernas que me encantan. Lo perfecto y lo que deseo es estar con mi pareja actual pero también sé estar sola. Estoy bien conmigo misma, de momento me aguanto.

Ahora tienes también a quien te aguanta. ¿Te gustaría casarte con Ricardo? ¿Soñabas de pequeña con la típica boda de princesa?
Sí, con un vestido rojo y descalza en la playa, el pelo largo y llegando en una barca. Lo que pasa es que se me riza el pelo con el mar y tendría que llevar conmigo a la peluquera (risas) Lo tengo todo pensado. El problema es que ahora no me apetece porque estoy en un momento que me daría una pena tremenda por las ausencias. Pero lo haré. De hecho ahora es él quien insiste pero yo le pido tiempo porque lo necesito.

¿A quién echas de menos en tu vida?
Te lo puedes imaginar. A mis padres les extraño cada día más. Dicen que con el tiempo se va pasando pero a mí me sucede al contrario. Lo afronté con demasiada entereza pero va pasando el tiempo y me acuerdo muchísimo de ellos. Porque yo estoy aquí por las oportunidades que la gente me ha dado pero mis padres se han sacrificado durante años para que yo pudiera trabajar y desarrollar mi vida en Madrid. Sin ellos, te garantizo que no hubiese sido capaz.

Del 1 al 10, ¿en qué momento estás de tu vida?
El hemisferio derecho de María, que es el profesional, está en un 10. Pero el otro, el lado personal, vamos a ponerlo en un 5. Echo mucho de menos a mis padres. Es el primer verano que estoy sin ellos y lo estoy llevando muy mal. Después, hay otra parte cubierta que es la que llenan mi pareja y mi hijo. Eso me hace llegar al 5 porque si no estaría en un cero.

Aunque lo estás disfrutando, tengo la sensación de que convertirte en presentadora no formaba parte de tus aspiraciones profesionales.
Nunca he tenido esa ambición. Sí he tenido siempre la obsesión de no depender de nadie. Estoy cansada, pero estoy tan emocionada con mi programa Socialité que siento el cansancio de otra manera. Ten en cuenta que en Deluxe soy sustituta y estoy encantada pero es que éste es el primer programa mío.

Cuando te dieron la oportunidad, ¿te sentiste incómoda por tener que dar explicaciones a otros compañeros?
Yo sin que me digan lo que piensan realmente, soy intuitiva y sé quién se alegra y quién lo hace menos. No hay ninguno al que le haya jorobado. Fue incómodo lo de Terelu pero no por ella sino ante los demás que insistían en una confrontación que no había, pero sí un dolor por parte de Terelu que yo entendí. Es cierto que yo estuve más contenida en mi emoción para no hacerle daño.

¿Cómo recuerdas tu vida como reportera de calle?
Es lo que me ayudó a entender esta profesión, a saber leer una revista no como las personas de la calle, y valorar lo que tengo. Cuando hacía una entrevista y me salía guay, lo vivía con mucho subidón.

De aquella época, se rumoreaó sobre si has tenido romances con entrevistados como Jesulín o Fran Rivera.
Si yo contestase a eso, tendría que ofender a otras muchas mujeres.

¿A quién no has entrevistado aún y sientes que te queda pendiente?
A muchísima gente. Pero me voy a mojar: me encantaría sentarme a calzón quitao con la señora Isabel Pantoja.

¿Qué entrevistado ha sido el que más te ha defraudado?
Chabelita me produce mucha pereza. Era una niña con una interesante historia que contar con ausencias de cariño y ha quedado reducido a nada. No me aporta nada. Incluso su hermano, siendo a veces un patán, ha tenido más interés que ella.

En la profesión es más fácil ganar amigos o enemigos.
Yo soy consciente de que tengo enemigos pero he pasado tanto tiempo en esta profesión que sí tengo gente conmigo en momentos difíciles.

¿Ser tan visceral compensa? Acabas de perder un juicio frente a Campanario.
He perdido un juicio en primera instancia pero si tengo que valorar 22 años de profesión acercándome al toro, claro que me compensa. No sabría hacerlo de otra manera.

¿Cómo te ves dentro de 10 años, además de estupenda físicamente?
Me da rabia que la gente se piense que soy una persona frívola y que el físico para mí es prioritario. Cuando empecé, es verdad que estaba tan obsesionada con aprender, que me daba igual lo que me ponía, cómo iba maquillada. Cuando he ganado más confianza y seguridad en el terreno profesional, es cierto que me he empezado a preocupar porque al fin y al cabo hacemos imagen. Y me he empezado a ver más guapa. Es algo que me ha dado la edad porque siempre he sido muy insegura. Como le cuento a todo el mundo lo que a mí me funciona: que si una crema, que si hago deporte, que si me opero, eso da pie a pensar que estoy obsesionada con el físico, pero no lo estoy.