Mar Flores y Javier Merino, un matrimonio en la encrucijada

La exmodelo, actriz y empresaria Mar Flores está intentando proseguir con toda normalidad con su vida de familia y su rutinario día a día tras su regreso a un protagonismo mediático que ha traído a primer plano su controvertido pasado. Pero el ‘tsunami’ provocado está teniendo consecuencias en su entorno, según las últimas noticias. Al parecer, Mar Flores se siente sola y se ha mostrado afectada y dolida por EL EFECTO ‘BOOMERANG’ DE LOS ESCÁNDALOS DE SU PASADO sobre la que hasta ahora era una feliz vida de mujer casada y madre de una numerosa familia, con cinco niños entre los 21 y los 2 años, a los que la modelo está haciendo todo lo posible para que no les salpique y protegerles.

17.101
Compartir

Volver al punto de mira con tintes polémicos está pasando factura a Mar Flores, a quien un colaborador de ‘Sálvame’ ha asegurado que se la ha visto llorando en un parque, con los nervios destrozados por la presión de un pasado que vuelve a airearse en los platós de televisión. A su lado, tiene que aguantar hoy el terremoto mediático y social,  Javier Merino, el hombre que siempre estuvo enamorada de ella, el que supo esperarla cinco años mientras que ella se convertía en la reina de corazones de los 90 y era titular de las noticias más controvertidas y portada de la crónica rosa una semana tras otra. 

Acaba de celebrar su 12 aniversario de boda con el empresario y padre de sus cuatro hijos pequeños. Aunque el inicio de su relación sentimental con Mar es posterior a los episodios del pasado que han vuelto a la crónica de actualidad, a nadie se le oculta que  Javier Merino, también está en el campo de tiro que Mar Flores abrió con una reciente entrevista en ‘Vanity Fair’ y sufre los daños colaterales.

Las declaraciones de Mar Flores llevaron a la portada de la revista a la exmodelo madrileña y la puso a ella y a los suyos en el área de influencia de un pasado que retorna machacón, una tarde tras otra, puntualización tras matiz y rectificación detallada con la correspondiente descripción minuciosa… 
Mar Flores está llegando al límite y a buen seguro que nunca hubiera concedido esa entrevista, ni habría hecho aquellas declaraciones, de haber adivinado las consecuencias actuales. La mujer de Javier Merino ha explicado: “Sólo he dado una entrevista para hablar de mis proyectos, no pretendía levantar viejas historias y no he matado a nadie para recibir estas críticas”. Precisamente son sus socios de aquel pasado, que Mar Flores desea ardientemente dejar atrás, quienes hoy la han vuelto a poner en el centro de la diana a raíz de su regreso a la palestra pública.

Mar Flores invitada en la boda de Marina Castaño.

En la entrevista que ha abierto la caja de los truenos, Mar Flores hizo un canto de amor a Javier Merino, su salvador de los días difíciles: “Tuve que ir al psicólogo y al psiquiatra, pero yo me curé con amor”.

Sin duda es Javier Merino el hombre de la vida de la gran seductora de los 90, por el que Mar Flores dejó aparcada su carrera, en plena cresta de la ola, cuando acababa de terminar su tercera película ‘Los años desnudos’, para dedicarse en exclusiva a él y a sus hijos.
El mutis de la actriz se produjo en el año 2008 ya que, aunque Mar Flores tenía dos hijos de corta edad, Mauro, de cuatro años entonces, y Beltrán de dos apenas, estuvo todo el verano inmersa de lleno en el rodaje: “Javier me dijo: ‘Muy bien. Nos hemos casado, has hecho tres películas… ¿Esto va a ser así? Porque entonces las cosas van a cambiar’». Mar lo pensó y le dijo: “Tienes toda la razón”.

Mar Flores invitada en la boda de Marina Castaño.

Mar Flores se alejó del glamour de los focos en 2008, tras rodar su tercera película, para dedicarse a cuidar a su numerosa familia. Hoy ha vuelto al primer plano de la actualidad.

Han transcurrido cinco años, han nacido sus mellizos, Bruno y Darío, de dos años y medio, y Mar Flores pensó que podía compaginar su carrera como actriz con la atención de sus niños, su hijo mayor, Carlo Costanza, de 21 años que se había instalado en Madrid con ella, y los cuatro nacidos en su matrimonio con Javier Merino, Mauro, de diez años; Beltrán, de siete; y los mellizos, Bruno y DaríoPLANEABA MAR FLORES SU REGRESO AL CINE a sus 44 años, cuando su pasado ha vuelto a retarla y la onda expansiva de la onda mediática parece estar haciendo temblar el que hasta ahora era un estable y armónico entorno familiar.

Mar Flores había mostrado su apoyo incondicional a Javier Merino, su marido, ante las recientes dificultades financieras del empresario, imputado en un caso de corrupción en el Ayuntamiento de Estepona y condenado por uso de información privilegiada en un negocio inmobiliario. Ahora tendrá que ser él quien se convierta en el apoyo de la exmodelo y actriz, que ha vuelto al ojo del huracán del que ya la sacó una vez, en 2000.

Solamente si la pareja supera esta nueva barrera que se ha alzado en sus vidas, podrán Javier Merino y Mar Flores envejecer juntos como la madrileña soñaba, como feliz ‘the end’ para un amor de película: “Cuando él envejezca le cuidaré, porque él me ha cuidado a mí como una reina”. La firmeza de los sentimientos de nuestros protagonistas vuelve a ponerse a prueba.

Mar Flores y Javier Merino, invitados en la boda de Marina Castaño.

Mar Flores y Javier Merino se conocieron en 1995, salieron juntos en 1996, cuando ella se divorció de su primer marido, Carlo Costanza: “No supe apreciarlo entonces”, ha dicho. Llegaron los episodios turbulentos que hoy son crónica periodística y retornó luego a la vida de la reina de corazones de los 90 el empresario, su príncipe azul, el que la curó con amor y la hizo su esposa en 2001. Hoy su amor afronta una nueva prueba.

Compartir
Artículo anterior Andie MacDowell presume de hija en Berlín
Artículo siguienteShakira y Piqué presumen de niño-policía en Halloween