Los duques de Cambridge vuelven a casa tras su triunfal gira por Oceanía

Después de tres semanas en Australia y Nueva Zelanda, un viaje histórico que nunca olvidarán y que ha convertido a Kate Middleton en la joya indiscutible de la Corona británica, los duques de Cambridge despidieron ayer su gira en Canberra, la capital de Australia, y pusieron rumbo a casa con el pequeño George, nuevamente protagonista en el momento de la despedida.

5.184
Compartir

No ha habido ni un solo lugar de los que han visitado en el que no se haya producido una verdadera explosión de entusiasmo por la presencia de Guillermo, Kate y el pequeño George, que cumplió nueve meses en pleno viaje. Wellington, Blenheim, Auckland, Dunedin, Queenstown y Christchurch en Nueva Zelanda, y Sídney, Nueva Gales del Sur y las Montañas Azules, Yulara, Uluru, Adelaida y Canberra en Australia tampoco olvidarán la visita de los duques de Cambridge. Según los periódicos locales, neozelandeses y australianos han quedado muy impresionados por la elegancia el estilo, la simpatía y el indudable carisma de Kate, que en tres semanas ha hecho un verdadero despliegue de moda con más de 30 vestidos, sombreros y demás complementos.

Duquesa de Cambridge y principe George Al final del largo viaje, George, muy guapo con pantalones milrayas y chaquetita roja, parecía cansado e impaciente por entrar en el avión.

La duquesa sabía que estaba en el centro de todas las miradas, sobre todo en ausencia del príncipe George, y la verdad es que no solo no ha defraudado, sino que ha reforzado la imagen de la monarquía en estos dos países de la Commonwealth. Ese era el comentario prácticamente unánime de los centenares de personas que acompañaron a Guillermo y Kate en su último día de gira.

La despedida de los duques de Cambridge, en Canberra, coincidió con el Día de ANZAC, que conmemora la primera acción militar de las fuerzas australianas y neozelandesas en la batalla de Galípoli durante la Primera Guerra Mundial, y por extensión, para rendir homenaje a todos los soldados que perdieron la vida en guerras y conflictos armados.

Duques de CambridgeLa duquesa de Cambridge, elegante y estilosa hasta el final, llevaba un abrigo de espiga de Emilia Wickstead.

Vestida con un abrigo azul grisáceo de Emilia Wickstead con tocado a juego, Guillermo y Kate terminaron su estancia en Canberra asistiendo a los actos organizados con motivo del Anzac Day en el Australian War Memorial Garden de Canberra, donde después de presenciar una marcha militar y asistir a un servicio religioso, depositaron una corona de amapolas ante la Tumba del Soldado Desconocido de Australia. Finalmente los duques de Cambridge plantaron un retoño del pino Aleppo, nacido de las semillas recogidas después de la batalla de Lone Pine.

Duques de Cambridge Antes de abandonar Australia, participaron en el homenaje a los caídos en el  Australian War Memorial Garden de Canberra, Para este acto, Kate complementó su abrigo de Emilia Wickstead con un bonito tocado a juego.

Poco después, los duques de Cambridge y el príncipe George se dirigieron al aeropuerto, literalmente tomado por centenares de australianos que querían despedirse «in situ» de la joven pareja real. El pequeño George, vestido con pantalones cortos milrayas, camisa blanca, chaquetita roja y zapatos azul marino con calcetines blancos, miraba a la multitud sin comprender muy bien tanta algarabía. En algún momento incluso hizo ademán de querer entrar de una vez en el avión, mientras sus padres seguían repartiendo sonrisas y saludos. Y es que George ha sido la guinda del viaje. No se le ha visto en público tanto como se hubiera querido, pero su baby party en Wellington y su divertida visita al Zoológico de Taronga serán recordados por los australianos durante mucho tiempo.

Duques de CambridgeDepositaron una corona de amapolas en la Tumba del Soldado Desconocido.

Duques de CambridgeLa pareja participó en todos los ritos y ceremonias del  Anzac Day.

Duques de Cambridge