Los duques de Cambridge, apoteósica llegada a Wellington con el pequeño George

Tras semanas de preparativos, incluida la contratación de una nueva niñera, la española María Teresa Turrión Borrallo, los duques de Cambridge y su hijo, el príncipe George, iniciaron ayer un viaje oficial por Nueva Zelanda y Australia que les tendrá alejados de Reino Unido durante casi tres semanas.

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Se trata de un viaje muy similar al que el príncipe Guillermo hizo a esta misma zona del planeta con sus padres, los príncipes Carlos y Diana, en 1983, cuando tenía la misma edad que ahora tiene su hijo, aunque en aquella ocasión el viaje se prolongó durante seis semanas.

Guillermo y Kate, ella con el pequeño George en brazos, y luciendo un elegante y vistoso abrigo rojo, que por culpa del viento le dio algún que otro problema al bajar del avión, ya han llegado a la ciudad de Wellington, la primera etapa de su larga gira por Nueva Zelanda y Australia. El mal tiempo no deslució la cermonia de bienvenida en el aeropuerto, donde centenares de personas se reunieron para vitorear a los duques de Cambridge y piropear a su hijo, un muñeco rubio de grandes ojos azules que como su padre, y antes su abuelo, también está llamado a reinar algún día en esas latitudes.

Kate y principe GeorgeKate aterrizó en Wellington con un favorecedor abrigo rojo con botonadura metálica, de Catherine Walker, a juego con un sombrero estilo Jacqueline Kennedy de Gina Foster.

Al mismo pie de la escalerilla del avión, los duques de Cambridge fueron recibidos por Richard Walker, edecán del gobernador general de Nueva Zelanda, el primer ministro, John Key, que estaba acompañado por su esposa, y la alcaldesa de Wellington, Celia Wade-Brown. El recibimiento fue tan entusiasta que Guillermo y Kate pasaron cerca de cinco minutos en la pista de aterrizaje, saludando a la multitud y repartiendo sonrisas, antes de subir a la limusina que les trasladó a la Casa de Gobierno en Wellington.

Kate, radiante, llevaba un abrigo de un vivo color rojo con botones metálicos de Catherine Walker, y un sombrero a juego, estilo Jackie Kennedy, firmado por Gina Foster. Como único complemento, el broche de platino y diamantes con la forma de hoja de helecho, el símbolo nacional de Nueva Zelanda, que la reina Isabel II recibió como regalo durante su propia gira por el país en la década de los cincuenta. La duquesa, sin embargo, cambió en el trallecto a Wellington el sencillo vestido de Max Mara con el que había viajado desde Londres.

George de CambridgeEl príncipe George, que con ocho meses es un clon de su padre, el príncipe Guillermo, causó sensación. El niño llevaba un gracioso conjunto de jersey y pantalón corto en color crema.

Por una vez, tanto Kate como Guillermo quedaron un tanto eclipsados por la presencia del príncipe George, centro de todas las miradas y objetivo de todos los flashes, para indisimulado orgullo de sus padres. En su primera aparición pública en Nueva Zelanda, George estaba precioso, con un conjunto de jersey y pantalones cortos en color crema.

Al llegar a la Casa de Gobierno, otra agradable sorpresa esperaba a los duques de Cambridge: fueron recibidos por los ancianos maoríes Lewis Moeau y Hiria Hape, que les recibieron con el hongi, el tradicional saludo maorí, que consiste en juntar narices y frentes. A continuación, un grupo de 35 bailarines bastante ligeritos de ropa interpretaron algunas danzas ceremoniales para sus ilustres visitantes.

Duques de cambridge y principe GeorgeKate sonríe con su hijo George en brazos, mientras saluda a las autoridades presentes en el aeropuerto.

Un día un tanto agitado para el tranquilo príncipe George, que llegó visiblemente cansado del largo viaje y con signos evidentes de sueño. Desde su nacimiento, el 22 de julio, apenas se ha podido ver al pequeño en público, y por desgracia para neozelandeses y australianos, tampoco se va a prodigar en exceso en este viaje. George se quedará al cuidado de su nueva niñera, la palentina María Teresa Turrión Borrallo, mientras sus padres cumplen con los compromisos previstos en su agenda: citas en distintas organizaciones benéficas, ceremonias conmemorativas, visitas, homenajes a la cultura indígena… Además, Guillermo y Kate también rendirán homenaje a las víctimas del terremoto de 2011 navegando a bordo del Team New Zealand, finalista de la última Copa América en el puerto de Auckland.

Duques de Cambridge en WellintonEn la Casa de Gobierno, los duques de Cambridge fueron recibidos por un grupo de 35 bailarines que interpretaron para ellos danzas ceremoniales de bienvenida. Duquesa de CambridgeCuriosa y divertida imagen de la duquesa de Cambridge conversando con un bailarín aborigen… y ligerito de ropa.

Duques de CambridgeTampoco faltó el tradicional saludo maorí.

Duquesa de Cambridge y principe GeorgeCon solo ocho meses, el príncipe George es por ahora el auténtico protagonista del viaje, aunque pasará gran parte del tiempo lejos de la curiosidad pública y al cuidado de su niñera española.

Kate y Diana Más de 30 años separan estas fotografías, una prueba de que el príncipe George es un auténtico clon de su padre, el príncipe Guillermo, al que vemos a la izquierda con su madre, la recordada Diana de Gales, en Auckland, Nueva Zelanda, en 1983.