Lobby Market, un nuevo referente gastronómico en la Gran Vía de Madrid

Abrió hace apenas ocho meses y ya se ha convertido en todo un referente gastronómico de primer nivel en la Gran Vía. Lobby Market ofrece una cocina sustentada en el producto y la temporada pero concebida desde la libertad creativa de su autor, Alfredo Rodríguez Sangrador. Su destreza en el tratamiento de diferentes productos -que adquirió en restaurantes especializados como El Cenador del Prado, La Lumbre o Combarro-, en el academicismo de la cocina vasco-francesa -de El Amparo o el Hotel Santo Mauro-, en los usos de la vanguardia que dominó en Soroa y en la fusión oriental que conoció en Kabuki, le han permitido diseñar una carta multi-cultural en la que conviven con igual acierto diferentes sabores y tendencias. Desde un sofisticado pez mantequilla con pancit y salsa de miso, hasta sustanciosos guisos como el cogote de merluza a la bilbaína o las verdinas a la marinera, pasando por platos de fondo burgués y acabado minimalista, como la milhojas de pulpo, el pollito de corral con falso rissoto de trufa, los huevos poché con hongos y trufa o las carrilleras de ternera. Platos que conforman su nueva carta de estación para disfrutar en la formalidad de su comedor.

Compartir

Pero Lobby Market es mucho más que un restaurante de cocina de autor. Estructurado en dos alturas el local cuenta también con una zona consagrada a la informalidad del tapeo, con una gran barra de mármol, mesas altas y mesas bajas desnudas, en la que disfrutar de una amplia carta de picoteo en horario non stop. Pinchos fríos y calientes, ensaladas y raciones para compartir, bocadillos en formato Gourmet y tartas y helados artesanos componen una versátil propuesta que permite desde tomar el aperitivo o disfrutar del after work hasta comer y cenar a base de tapas en función del momento y de los gustos de cada comensal.

Aunque parecía desbancado por la moda del gin tonic, el tradicional vermú está volviendo a ganar adeptos en la capital. Especialmente a mediodía, momento en el que este dulce brebaje del Madrid tabernario se presenta como una buena alternativa a la caña por su sabor sexy, su cualidad digestiva y el punto etílico óptimo que requiere alternar antes de comer. En Lobby Market lo sirven con un toque de naranja, de cassia o de vainilla a gusto del cliente y se puede acompañar con tapas de lo más castizas como la ensaladilla rusa, los mejillones tigre o el clásico bocadillo de calamares, eso sí, en su versión más sofisticada: servido en mollete de Antequera y con un toque de ali oli casero.

lobby1

Para los adictos al vibrante ritmo de la Gran Manzana, los que no dejan pasar un año sin coger el avión para asomarse a los escaparates de la quinta, disfrutar del brunch y al after work y ver lo último de Broadway, la opción más caliente es el Super Hot Dog de Lobby Market, un perrito gigante elaborado con salchicha de Frankfurt y pan de tallo. También, una buena opción es el Philly Sandwich, la versión americana del Pepito de ternera a base de pequeñas tiras de carne y queso fundido, que se inventó y se sirve en los puestos callejeros de Filadelfia. Propuestas que pueden completarse con unas mini hamburguesitas en pan de queso para compartir entre dos, rematarse con un Carrot Cake (casero) y maridarse, porqué no, con un refinado Cosmopolitan en copa de Martini a lo Carrie Bradshaw.

En esas frías tardes de invierno en Madrid, lo que apetece es un sustancioso almuerzo como los que preparaba  la abuela en el pueblo al rescoldo de la chimenea. Cazuela de chistorra, el clásico pisto con huevo o el mojo picón de la casa canaria son algunas de las propuestas más tradicionales de la barra de Lobby Market. Sabores de siempre en un escenario actual, perfectos para acompañar con un buen vino de los que atesora en su selecta bodega y para terminar con una tabla de quesos españoles, franceses e italianos para compartir al centro.

Para los amantes de lo japo, los sabores exóticos y la cocina fusión, Alfredo Rodríguez Sangrador propone un amplio repertorio de tapas y raciones aptas para comer con palillos. El temaki de steak tartar, el ceviche de lubina o el langostino trigre en tempura son algunas de ellas. Especialidades que el madrileño borda por su experiencia con Ricardo Sanz y que pueden terminarse con un postre de helado de mango natural. Y para beber, nada mejor que un exótico Singapore Sling, el cóctel fetiche del barman de Lobby Market Moisés Polanco. 

Compartir
Artículo anteriorRaquel Sánchez Silva, enamorada de Matías Dumont, un atractivo argentino de 31 años
Artículo siguienteAlejandro Sanz y Raquel Perera esperan su segundo hijo