Letizia, sus secretos más íntimos

Letizia Ortiz está en el punto de mira y todos sus gestos son analizados con lupa desde que se convirtió en Princesa de Asturias el 22 de mayo de 2004. El periodista Albert Castillón hace un íntimo retrato de la futura reina de España en la revista Grazia, donde desvela cómo vive y lo que piensa sobre la imagen que de ella se tiene: “Es perfeccionista, habladora, no se ha puesto botox, vitaminas, ni rellenos, su piel perfecta se debe a la genética…”  Tras nueve años en el Palacio de la Zarzuela, Letizia sigue echando de menos su profesión “Añora profundamente su profesión. Su alma de periodista, curiosa y analista, le llevaría a desmentir constantemente las falsas informaciones que se publican sobre ella y así lo cuenta cuando se sincera con los que continúa considerando sus compañeros de profesión. Sigue siendo más feliz hablando con un colega que con una princesa europea”. También se enfada cuando hablan sobre su obsesión por la estética y sus supuestas operaciones: “Tras saludarme amablemente, de inmediato se recogió el pelo con ambas manos y me retó a que encontrara las cicatrices de los numerosos liftings que, según algunos medios, se había realizado. Solo me reconoció una operación, la de nariz. Ni botox, ni rellenos, ni vitaminas milagrosas. Ella sostiene que su buen tono de piel es producto de una magnífica herencia dérmica de sus padres, especialmente de su padre y de su abuela paterna, Menchu Álvarez del Valle“, asegura el periodista.  

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 Su extremada delgadez, que muchas veces ha llevado a especular con una posible anorexia, no es un tema que le preocupe especialmente: “Ella siempre ha sido delgada y siempre escuchó este tipo de comentarios sin preocuparle lo más mínimo. Come de todo, no solo verduras, pescados al vapor y carne a la plancha, pero en pequeñas cantidades. No es una mujer débil y delicada, sino sana y fuerte psicologica y física mente”.

No es una mujer tímida, es divertida y habladora, aunque con carácter, perfeccionista y con mucha ambición personal y profesional. No le gustan las joyas y prefiere las piezas sencillas a las ostentosas que casi nunca luce.

Princesa-Letizia

Letizia es perfeccionista, con carácter, habladora y con mucha ambición personal y profesional.

La princesa de Asturias sigue acudiendo a sus amigos de siempre cuando tiene problemas y con ellos sale a divertirse, como el Día del Orgullo Gay del año pasado, cuando estuvo por el barrio de Chueca pasando totalmente inadvertida. Solo quiere que se hable de su actividad pública, no quiere que se divulgue nada fuera de su agenda oficial porque considera que pertenece a su esfera íntima. No está  dispuesta a ser princesa las veinticuatro horas del día.

Quiere que sus hijas, las infantas Leonor y Sofía, tengan una infancia lo más normal posible y que se relacionen con niños de otros niveles sociales. “Algunos fines de semana acude a la casa de una de sus mejores amigas, Luz, su peluquera de siempre en Televisión Española, para que sus hijas jueguen con niños normales y corrientes y se desprendan de los privilegios de palacio”.

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La princesa de Asturias se indignó al enterarse que la princesa Corinna había organizado su luna de miel en 2004.

La príncesa está muy preocupada por lo que supone la  imputación de Iñaki Urdangarin en el caso Nóos para la imagen de la monarquía, pero su trabajo diario junto al Príncipe Felipe es la forma que ellos tienen de demostrar su valía y, por supuesto, no volver a relacionarse con los duques de Palma. También parece que se indignó mucho cuando se enteró que la princesa Corinna había sido la encargada de organizar su luna de miel en 2004.