La princesa Mette-Marit, una” working girl” imparable tras su recuperación

A pesar de los rumores que en los últimos días aseguraban que la princesa no termina de superar el problema de cervicales que la llevó al quirófano el pasado mes de noviembre, su presencia en el lanzamiento de una nueva revista en Oslo despejó cualquier atisbo de duda. Mette-Marit estaba radiante y, como siempre, derrochó simpatía.

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Superados los problemas de salud que la tuvieron apartada de la agenda real en las últimas semana de 2013, y olvidados ya los rumores que ponían en duda la buena marcha de su matrimonio, la heredera noruega ha vuelto al trabajo con renovadas fuerzas, de hecho, en los últimos días no hay acto o compronmiso oficial que no cuente con su presencia.

El penúltimo de ellos tuvo lugar ayer en la Casa de la Cultura de Oslo, escenario del lanzamiento de una nueva revista, “Faktafyk”, editada por la Asociación Les y cofinanciada por el ministerio de Educación para promover la lectura entre los jóvenes. La nueva publicación, que será repartida de forma gratuita entre los estudiantes de secundaria, abre su primer número con una entrevista a la princesa Mette-Marit, que revela sus gustos y hábitos en materia de lectura.

Mette-Marit de NoruegaLa heredera noruega fue entrevistada para la nueva revista. Entre otras cosas, Mette-Marit reveló sus gustos y hábitos en materia de lectura.

Discreta y muy elegante, con un look total black que solo rompió con una chaqueta corta en tono claro, y al más puro estilo working girl, Matte-Marit afirmó que, a la hora de planificar la educación de sus hijos, tanto ella como el príncipe Haakon siempre han concedido una importancia fundamental a la lectura, un hábito que los herederos noruegos han inculcado en la princesa Ingrid, que cumplió diez años el pasado 21 de enero; el príncipe Sverre, de ocho y, desde luego, Marius, el hijo que la princesa aportó a su matrimonio, y que el pasado 13 de enero se convirtió en un guapo adolescente de 17 años.

Actuar como madrina de la revista “Faktafyk” no fue el único acto que Mette-Marit cumplió ayer. Desde la Casa de la Cultura, y sin apenas tiempo para tomarse un respiro, la princesa se trasladó al Ayuntamiento de Oslo para inaugurar “Too Young to Wed” (“Demasiado joven para casarse”), exposición fotográfica internacional que llega a Noruega tras haber recalado en Nueva York, Washington, Montreal y Copenhague, y que también podrá admirarse en los próximos meses en Ginebra, Estocolmo y Helsinki.

Mette-Marit de NoruegaLa princesa lució un look total black roto únicamente por una chaqueta corta en tono claro.

La exposición, que causó una honda impresión en Mette-Marit, es una iniciativa del Fondo de Población de las Naciones Unidas para alertar y concienciar al mundo sobre el problema de muchas niñas, a las que la pobreza y los condicionamientos sociales y familiares han avocado a un matrimonio demasiado temprano: «Cada día, cerca de 40.000 niñas son casadas contra su voluntad», puede leerse en el catálogo de la exposición.

Respecto a la salud de su matrimonio con Haakon, Mette-Marit ni squiera se pronunció. No tenía ninguna necesidad. La felicidad está reflejada en su rostro, y su última escapada romántica a Malta con su príncipe puso de manifiesto que, casi 13 años después de su boda (se casaron el 25 de agosto de 2001), siguen tan unidos y enamorados como el primer día.

Mette-Marit de NoruegaMette-Marit quedó muy impresionada por algunas de las magníficas fotografías que componen la exposición “Too Young for wed”.

Mette-Marit de Noruega