La duquesa de Alba, dos semanas sin Alfonso Diéz en Ibiza

Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, continúa sus vacaciones Ibicencas sin su marido Alfonso Diéz. La duquesa que SE REUNIÓ CON SU HIJA EUGENIA la pasada semana y ha recibido esta la visita de sus nietos, Luis y Amina, los gemelos de Cayetano y Genoveva Casanova, y su hijo Fernando, marqués de San Vicente del Barco, sigue su vida de playa mientras continúa aguardando la llegada de Alfonso Diéz, el gran ausente. Al parecer, el duque de Alba se está ocupando estos días de supervisar la terminación de las obras de su piso de Sanlúcar de Barrameda, que se está renovando bajo la dirección del arquitecto Diego Nogales, con quien Alfonso Diéz mantiene una gran amistad, al igual que con su mujer. La atención de su patrimonio inmobiliario mantiene estos días de agosto separados a los duques de Alba: Cayetana Fitz-James Stuart, en Baleares, y Alfonso, en Andalucía.

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Dos semanas han transcurrido ya desde que la duquesa de Alba, de 87 años, LLEGÓ A LA ISLA SIN ALFONSO DIÉZ, que en veranos anteriores sí la había acompañado. Sus nietos Luis y Amina, y su hijo Fernando, marqués de San Vicente del Barco, se alojan con ella en S’Aufabaguera y llenan de alegría estos días de verano de la duquesa, que es una mujer muy familiar.

Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, y su nieta Amina, en Ibiza

Cayetana Alba apura estos días de relax en Ibiza, en ausencia de Alfonso, y disfruta de la compañía de otros familiares. como su nieta Amina, con quien la vemos en las tumbonas.

Este está siendo un verano diferente para los antes inseparables Cayetana y Alfonso. El tiempo va modificando su relación y se pertenece al pasado aquella época en la que  Cayetana Alba no llevaba nada bien las separaciones de Alfonso Diéz y que el funcionario no estuviese a su lado las 24 horas del día. Hoy el matrimonio ha normalizado su relación de pareja y estas separaciones ocasionales no parecen molestar a ninguno de los cónyuges.

Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, en Ibiza

Coqueta a sus 87 años, la duquesa de Alba CUIDA SU IMAGEN EN LAS HAMACAS y tiene una auténtica colección de biquinis que va alternando, dando un material variado a los fotógrafos, como este modelo ‘animal print’.

Así se está demostrando estos días, en los que Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba no ha querido variar su agenda habitual de vacaciones y ha permanecido fiel a su cita ibicenca, aunque su marido tuviese que estar en Cádiz. Cayetana, fiel a su querida isla, ha seguido adelante con su periplo veraniego pese a la operación de fémur a la que se sometió en primavera tras una caída en Roma. Comenzó su recorrido de la temporada en su casa de San Sebastián (que tiene en usufructo aunque dejó en herencia a su hijo Cayetano Martínez de Irujo, conde de Salvatierra), para continuar en Ibiza (la villa cuya utilización se reservó legándole la propiedad a Eugenia Martínez de Irujo, duquesa de Montoro) y está previsto que remate en su chalet de Marbella (ahora de su hijo Fernando Fitz-James Stuart, marqués de San Vicente del Barco, aunque la duquesa mantiene el usufructo de por vida).

Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, y su nieta Amina,  en Ibiza

Tocada con un sombrero de paja de una casa comercial de cervezas, la duquesa de Alba, siempre fiel a su estilo, lució un vestido de playa colorista y juvenil, como sus gafas. Detrás de Cayetana, su nieta Amina, que la acompañó al chiringuito playero.

No hay lugar en esta separación de los duques de Alba para los rumores de crisis, pues la calma reina en la vida de Cayetana y Alfonso. Instalados en el sevillano palacio de Dueñas se dedican a sencillas distracciones, los dos son cinéfilos reconocidos y alquilan películas para verlas juntos en casa, y se reúnen habitualmente en agradables comidas con su círculo de amigos de Sevilla… Además el duque, todo un ecologista, ha montado un gallinero en palacio, para poder surtir su mesa y la de sus allegados con huevos de su propia granja y para mantenerse en forma, Alfonso Diéz pasa horas en el gimnasio, que también se ha instalado en las dependencias de Dueñas, para que los esposos no estén separados mucho tiempo.