Il Salviatino, porque Florencia es un lujo

Hay muchas tipologías de viajero: el mochilero, el correcaminos, el sibarita, el urbanita, el snob, el que se cree único y solo busca terrenos que no han pisado otros turistas… Y una categoría aparte merecen los que consideran que un hotel no es un sitio donde ir a parar después de patearse una ciudad sino una experiencia en sí mismo. Para aquellos que quieran convertir un viaje a Florencia en el sueño de su vida, Il Saviatino es una excelente propuesta.

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A estas alturas hablar de Florencia es, en ocasiones, como contarle El Quijote a alguien. Quién más quien menos sabe quién es Alonso Quijano o Dulcinea del Toboso. De igual forma, de sobra es sabido que en esta espectacular ciudad dividida por el río Arno y ensamblada con el Ponte Vecchio, permanece inmortal el David de Miguel Ángel; que su Duomo y sus iglesias de la Santa Croce y Santa Maria dei fiori son algunas de las grandes joyas arquitectónicas del Renacimiento, y que en la Galería de los Ufizi y en el palacio Pitti cuelgan centenares de cuadros de los grandes genios de la pintura italiana.

florencia desde il saviatino

Desde muchas de las habitaciones de Il Salviatino hay inigualables vistas panorámicas de Florencia.

Sin embargo, no todo el mundo sabe que en una colina, a tres kilómetros del epicentro de la ciudad, se encuentra el hotel Il Salviatino, desde cuyas habitaciones se puede contemplar, en absoluta paz y silencio, el skyline de una de las ciudades más fascinantes del mundo.

hotel il saviatino

Cuentan con 45 suites y habitaciones, cada una diferente, con frescos del siglo XIX, mosaicos originales y piezas únicas de mobiliario.

Como decíamos, este hotel, ante el que se extienden jardines de estilo inglés e italiano por los que escabullirse en soledad o en romántica compañía, puede cumplir el sueño de toda una vida para quienes sepan volar con la imaginación. Y nuestra fantasía nos puede llevar, a través de sus majestuosas estancias, a películas como El Gatorpado de Visconti o la novela El jardín de los Finzi-Contini de Giorgio Bassani, que adaptó para el cine Vittorio de Sica.

Pero como la vida transcurre más a ras de suelo y para simplificar, nos basta contar que, como bajo el subsuelo de toda Italia, en los muros de este impactante hotel nos encontramos la historia de unos cuantos siglos del periplo de este país. Inicialmente, en el siglo XIV fue una modesta granja que fue comprada por una familia de banqueros, los Bardis, que la reconstruyeron al más puro estilo palaciego antes de venderla en 1447 a Nicola Tegliacci, quien, a su vez, quiso dejar su impronta al rebautizar la propiedad como Palagio dei Tegliacci.

florencia

Entre otros reconocimientos, el hotel ha recibido los premios Andrew Harper Hideaway of the Year 2011 y Trip Advisor Travellers’ Choice.

Con el nuevo siglo, ya en el XVI, el palacio volvió a cambiar de manos, en este caso a la familia Salviati, potentados mercaderes, a quienes las obras tampoco les daban pereza. Y se dedicaron a añadirle frescos a los techos y a incorporar un mobiliario suntuoso en el que recibir a sus ilustres invitados. Por supuesto, también le pusieron su nombre: Il Salviatino. Y así se quedó.

Sin embargo, las escrituras del palacio iban a cambiar de dueño y en 1871 lo adquirió Pietro Pagliano, quien, antes de volver a venderlo, once años más tarde, añadió a la estructura del edificio una torre medieval almenada. Su siguiente propietario,, el estadounidense Phelps Thomas, añadió una gran escalera central a la construcción, remodeló los jardines, construyó una porte-cochere para carruajes… Pero de nuevo, después de tantos quebraderos de cabeza, volvió a venderlo, a principios del siglo XX, a Ugo Ojetti. Fundador de la célebre revista de arte Dedalo, el crítico de arte y periodista, junto a su mujer Fernanda, creó su espectacular biblioteca, una de las estancias más deliciosas del ahora hotel.

hotel en florencia

Cada una de las habitaciones y suites está decorada con un gusto exquisito y cuentan con un personal eficaz y sumamente atento.

Y, como si fuera el protagonista de una novela, Il Saviatino tenía deparadas más sorpresas: en 1973 albergó los cursos de la universidad de Standford impartidos para estudiantes en el extranjero, lo que propició que sus históricas estancias se llenaran de juventud y metas por cumplir.

Así que, como toda narración, llegamos a un final feliz: en 2008, el hotelero Marcello Pigozzo y su hijo comenzaron las obras de remodelación del palacio con una inversión de 15 millones de euros para convertirlo en el impresionante hotel que, desde la colina de Fiosole, ha recibido en los últimos tiempos a celebrities como Kate Moss y Kate Hudson, ha servido de escenario para producciones de moda y alberga a los huéspedes más chic. Tú puedes ser uno de ellos…

Para más información y reservas, accede a su WEB.

 

 

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