Guillermo y Máxima estrenan su nueva vida como reyes de Holanda

Al día siguiente de su investidura, y antes de regresar a la que de momento sigue siendo su residencia, Villa Eikenhorst, en Wassenaar, a 50 kilómetros al sur de Ámsterdam, los nuevos monarcas de los Países Bajos despidieron con un brunch en el Palacio Real a los últimos invitados que aún permanecían en la capital holandesa. Los reyes Guillermo y Máxima, que previsiblemente se instalarán dentro de poco en el Palacio Huis ten Bosch de La Haya, residencia oficial de los monarcas holandeses, compartieron un animado y tardío desayuno con los invitados más rezagados, a quienes finalmente despidieron a las puertas de palacio en compañía de sus tres hijas, Amalia, la nueva princesa heredera, de nueve años, y sus hermanas, las princesas Alexia, de siete, y Ariane, de seis.

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Poco después, eran ellos los que iniciaban el camino de regreso a su casa de Wassenaar, donde Guillermo Alejandro y Máxima han pasado los años más felices de su vida en común, y donde han crecido sus hijas. Sin embargo, por tradición, y sobre todo por motivos de seguridad, la familia deberá trasladarse al palacio de Huits tan Bosch de La Haya, residencia oficial de los reyes de Holanda, que hasta ahora ocupaba la ya princesa Beatriz. Tras su marcha, el ala privada del palacio está siendo remodelada para adaptarla a sus nuevos inquilinos que, además de reyes, son un matrimonio joven con tres hijas pequeñas.

Según la agenda de actos oficiales que ha difundido la Casa Real holandesa, dentro de unos días Máxima se estrenará como reina en la inauguración del hospital Alexander Monro, en la localidad de Bilthoven, mientras que Guillermo Alejandro debutará como rey el 24 de mayo con un breve viaje oficial a Luxemburgo. Posteriormente, entre el 3 y el 6 de junio, Guillermo y Máxima afrontarán su primer viaje oficial como reyes de Holanda con una visita Alemania.

Guillermo y Maxima con sus hijas

La familia ha regresado a su residencia de Wassenaar, aunque dentro de poco tendrán que mudarse al palacio Huis ten Bosch de La Haya, residencia oficial de los monarcas holandeses.

Por su parte, la princesa Beatriz, que podría instalarse en el castillo de Drakensteyn, en Baarn, una de sus residencias preferidas, se va a tomar un mes sabático tras ceder el trono a su hijo. De hecho, permanecerá alejada de la escena pública con carácter oficial hasta el 24 de mayo, cuando presida la reapertura de la ciudad de los museos ‘s-Hertogenbosch’, y participe más tarde en la inauguración de un monumento dedicado a los pescadores de Scheveningen que perdieron la vida en el ejercicio de su profesión.

La princesa Beatriz, exreina de HolandaBeatriz no inaugurará su agenda oficial como nueva princesa de Holanda hasta el próximo 24 de mayo.