Guillermo y Kate, protagonistas de la Navidad en Sandringham

Como todos los años, la familia real británica prácticamente al completo asistió al servicio religioso de Navidad en la iglesia de Santa María Magdalena de Norfolk, muy cerca del palacio de Sandringham, donde la reina Isabel II y su esposo, el duque de Edimburgo, pasan cada año las Fiestas rodeados por su familia.  

5.805
Compartir

Centenares de británicos se congregaron a las puertas de la iglesia de Santa María Magdalena para ver a los miembros de la familia real, que un año más hicieron a pie el corto camino que separa el templo del palacio de Sandringham, “cuartel general” de los Windsor en estas fechas.

Esta vez, sin embargo, la decepción se apoderó de los curiosos al comprobar que Guillermo y Kate habían dejado en casa al pequeño George, de cinco meses: “Vendrá el año que viene, que será un poco más mayor”, aclaró el príncipe Guillermo. Junto a él, una sonriente Kate Middleton, guapísima con un abrigo de tartán de Alexander McQueen, y tocado a juego. «La duquesa me ha dicho que había pasado un gran día, pero que el bebé estaba más interesado en el papel de regalo que en los regalos“, comentó la jubilada Cicely Howard, de 75 años, feliz tras haber conversado con Kate apenas unos segundos.

Isabel II y Kate MiddletonDos pequeñas esperaban a la reina y a la duquesa de Cambridge a las puertas de la iglesia para entregarles sendos ramos de flores.

Por su parte, la reina, que eligió para la ocasión un vistoso abrigo en color naranja con sombrero negro de pelo, tampoco dejaba de sonreír y se mostraba feliz, el mismo sentimiento que trascendió en su discurso de Navidad.
El discurso, que fue grabado a principios de diciembre en el palacio de Buckingham, es esperado cada año por los británicos con curiosidad y expectación, ya que es la única alocución pública en la que Isabel II se permite expresar opiniones personales y hablar abiertamente de sus sentimientos… como efectivamente hizo.

Príncipe HarryRecién llegado de la Antártida, Harry lució una poblada barba pelirroja que, al parecer, piensa conservar “por tradición real”, como él mismo dijo.

Este año, el discurso de la reina ha girado en torno a dos puntos centrales: el 60 aniversario de su Coronación y, sobre todo, el nacimiento de su nuevo bisnieto, el pequeño príncipe George, primer hijo de los duques de Cambridge, nacido el pasado mes de julio: “Como muchos sabréis, la llegada de un bebé ofrece la oportunidad de contemplar el futuro con felicidad y esperanza renovadas. Para los nuevos padres, la vida nunca volverá a ser lo mismo“, afirmó la reina, que se declaró orgullosa de haber bautizado al bebé real “en la alegre fe de deber y servicio cristianos”, y que recordó la fotografía oficial tomada ese día, la única que adornaba su mesa de despacho cuando el discurso fue grabado: “Fue una ocasión feliz reunir a cuatro generaciones”, dijo la reina, feliz y emocionada.

Isabel IILa reina se ha mostrado este año especialmente feliz por los dos acontecimientos que han marcado 2013 en Gran Bretaña: el 60 aniversario de su Coronación y el nacimiento del príncipe George, primer hijo de los duques de Cambridge.

En Sandringham, la reina Isabel y su esposo, el duque de Edimburgo, de 92 años y muy recuperado de las complicaciones de salud que tuvo el pasado verano, también contaron con la compañía del príncipe Carlos y su esposa, la duquesa de Cornualles; el príncipe Harry, sin Cressida Bonas y con una poblada barba pelirroja; el príncipe Andrés con sus dos hijas, Beatriz y Eugenia; los condes de Wessex con su hija mayor, Lady Louise, de 10 años; la princesa Ana y su marido, Tim Laurence; Peter Phillips con su mujer y sus hijas, y una embarazadísima Zara Phillips. Zara, que no se separó de su marido, el jugador de rugby Mike Tindall, dará a luz a su primer hijo las próximas semanas.

Kate Middleton