Guillermo y Kate causan el delirio en Hamilton

En su sexto día de gira por Nueva Zelanda, los duques de Cambridge tuvieron por primera vez agendas separadas, si bien viajaron juntos a Hamilton, en la región de Isla Norte de Waikato, donde fueron recibidos con un entusiasmo sin límites.

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En el aeropuerto internacional de Hamilton, Guillermo y Kate fueron recibidos por la alcaldesa de la ciudad, Julie Hardaker. La pareja  aún no sabían la multitudinaria y espectacular acogida que iban a dispensarles los habitantes de Hamilton que, según la prensa local, habían alcanzado el delirio cuando les vieron recorrer el centro de la ciudad, camino del Ayuntamiento. 

Guillermo de InglaterraTras visitar el Ayuntamiento, Guillermo, como su esposa, se dio un impresionante baño de multitudes en el centro de Hamilton.

Unas 15.000 personas, de los 18.000 habitantes que tiene la ciudad, llenaron las calles del centro para ver de cerca a Guillermo y Kate, ella impresionante con un abrigo verde de Erdem y la misma amplia sonrisa que ilumina su cara desde que llegó a Nueva Zelanda. Algunos llevaban horas esperando para coger un buen sitio, y otros incluso decidieron pasar allí la noche para no perderse detalle.

Duquesa de CambridgeLa duquesa de Cambrige, cariñosa y cercana, no dejó de responder a preguntas sobre el pequeño George.

Pero la multitud no solo tenía para los duques piropos y alabanzas, sino también un montón de originales regalos, desde un elaborado poster con una caricatura de Guillermo, Kate y el pequeño Geoge, a una figurita de la duquesa saliendo del hospital con un George recién nacido…

Aunque nadie fue tan lejos como  Alegría Verissimo. La esposa de Christopher Verissimo el presidente de Pacific Aerospace, la fábrica aeroespacial que Guillermo visitó en solitario mientras su esposa atendía a sus propios compromisos, llevó su admiración al máximo nivel y recibió a Guillermo con unos pantalones que llevaban grabado el rostro de la reina Isabel II, la abuela del príncipe.

Duquesa de CambridgeKate, en esta ocasión sin Guillermo, visitó el hospicio Rainbow Place. La duquesa llevaba un precioso abrigo de Erdem.

La jornada en Hamilton comenzó con la visita conjunta de Guillermo y Kate al Ayuntamiento de la ciudad, donde se reunieron con las autoridades locales antes de depositar dos rosas rojas en el cercano Monumento de la Guerra.

Después, los duques de Cambridge hicieron un recorrido por el abarrotado centro de la ciudad, estrechando manos, recibiendo regalos y, en muchísimas ocasiones, relatando detalles de la vida del pequeño príncipe George, que ha causado sensación en Nueva Zelanda.

Guillermo de InglaterraDurante su visita a  la Pacific Aerospace, Guillermo se mostró fascinado por  el MarkIII P-750, el avión más versátil del mundo.

Después, Guillermo y Kate se separaron para cumplir con sus propias agendas. Kate visitó el hospicio Rainbow Place, que ofrece soporte terapéutico especializado para niños y jóvenes experimentan un cambio, pérdida y dolor por la enfermedad o la muerte de un ser querido, y Guillermo pasó gran parte de la mañana recorriendo las instalaciones de la Pacific Aerospace  y admirando lo último en aviones, especialmente el MarkIII P-750, el avión más versátil del mundo, y con un motor tan impresionante que le permite despegar y aterrizar en una pista mínima. 

Duques de CambridgeGuillermo y Kate visitaron el Avantidrome, el nuevo velódromo de Nueva Zelanda, y descubrieron una placa conmemorativa de su visita.

Finalmente, de nuevo juntos, Guillermo y Kate se trasladaron al Cambridge Memorial, y poco después finalizaban la jornada visitando el nuevo velódromo de Nueva Zelanda, conocido domo el Avantidrome, donde mantuvieron un encuentro con medallistas olímpicos y recibieron un sinfín de regalos, para ellos y para el príncipe George.

Duques de CambridgeMás regalos. Los duques recibieron camisetas de ciclista, para ella y para él.

Duques de CambridgeY una mini bici, para cuando George tenga unos años más.