Guillemo y Kate revolucionan Londres en el tradicional “Poppy Day”

Los duques de Cambridge se han sumado un año más a los numerosos actos, celebraciones y cuestaciones que tienen lugar desde ayer en el Reino Unido con motivo del llamado “Día del Recuerdo”, que se celebra cada 11 de noviembre para rendir homenaje a todos los caídos en acto de servicio desde la Primera Guerra Mundial.

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Guillermo y Kate, ella con un abrigo rojo de LK Bennett y la melena ondulada, se convirtieron en los protagonistas indiscutibles del tradicional “Poppy Day” o “Día de la amapola”, en el que más de 2.000 voluntarios participan en cada rincón del Reino Unido en las cuestaciones impulsadas por la Royal British Legion, que brinda atención y apoyo a los miembros y ex miembros de las fuerzas armadas del Reino Unido y a sus familias. El objetivo: recaudar un millón de libras (un millón doscientos mil euros) en un solo día.

Duques de Cambridge en autobúsSimpáticos, cercanos, naturales… Guillermo y Kate recorrieron las calles de Londres en el típico autobús rojo de dos pisos, un Routemaster de 1960, con la consiguiente sorpresa de los pasajeros.

Después de recibir a un grupo de voluntarios y miembros de la Legión Real Británica en su residencia del palacio de Kensington, y tras despedirse de su hijo, el príncipe George, que dormía plácidamente tras el biberón de la mañana, los duques de Cambridge se unieron a los cientos de británicos que celebraban el “Poppy Day” por las calles de Londres y, como ellos, luciendo en la solapa las tradicionales amapolas (poppy en inglés), emblema del Día del Recuerdo gracias al poema “En los campos de Flandes”.

Y es que amapolas como las que en estos días son complemento obligado en los ciudadanos del Reino Unido y los países de la Commonwealth, y que simbolizan el color rojo de la sangre derramada, florecieron en algunos de los peores campos de batalla de Flandes durante la Primera Guerra Mundial.

La duquesa de Cambridge y la actriz Barbara Windsor Kate conversa con la actriz  Barbara Windsor, muy popular en Inglaterra, en el autobús que les llevaba a la estación de metro de High Street Kensington.

Siguiendo con su particular y rompedora manera de conducirse, los duques de Cambridge empezaron a revolucionar Londres cuando se subieron a uno de sus tradicionales autobuses rojos de dos pisos, un clásico Routemaster de 1960 en el que recorrieron las calles de Londres hasta la estación de metro High Street Kensington, donde se unieron a los grupos de voluntarios y militares que vendían amapolas a los transeuntes.

En el autobús, y una vez superada la sorpresa, los pasajeros no dudaron en acercarse a Guillermo y Kate para, por una vez, recibir sus respuestas directas, y no a través de los periódicos o revistas. Les preguntaron por sus planes de futuro, sobre todo ahora que Guillermo ha dejado la vida militar, por el pequeño George, que el 22 de noviembre cumplirá cuatro meses… Y otro tanto sucedió en High Street Kensington, donde el revuelo que organizó la presencia de los duques fue realmente espectacular.

Duquesa de CambridgeEn el metro, Guillermo y Kate se unieron a un grupo de militares que vendían las tradicionales amapolas, emblema del “Poppy Day”.

Simpáticos, cercanos, naturales… los londinenses se quedaron sin adjetivos para definir al príncipe Guillermo y a su esposa, la duquesa de Cambridge, que en estos momentos son, sin duda, los miembros de la familia real preferidos por los británicos.

Duquesa de Cambridge