Festivo crucero de la familia real por Ámsterdam

Tras la recepción ofrecida en el Palacio Real, en torno a las ocho de la tarde se inició el crucero de la familia real por las aguas de la bahía del río IJ, una travesía que se prolongaría hasta las 21.00, cuando llegaron el Teatro de la Música, donde se ofreció la cena de gala, el colofón de dos días de fiesta en Holanda.

6.259
Compartir

guillermo y máxima con sus hijas

Los flamantes reyes, con sus tres hijas, antes de embarcar. Las pequeñas llevaban unas capas para protegerse del frío, que durante la travesía se quitaron y pusieron varias veces.

Esta travesía de gala es un regalo del ayuntamiento de Ámsterdam para que los ciudadanos pudieran felicitar y saludar a los nuevos reyes. Antes de embarcar, Guillermo y Máxima llegaron con sus hijas al Museo del Cine Eye, donde conectaron con el estado Ahoy de Rotterdam, donde un grupo de cantantes holandeses les rindieron homenaje cantando la ‘Canción del Rey’.

Paseo en barca

Los reyes y las tres princesas saludaron a los cientos de ciudadanos que se agolparon a las orillas del río durante el recorrido.

La reina de Holanda lució un tercer vestido, en esta ocasión de nuevo del diseñador holandes Jan Taminiau, uno de los favoritos de Máxima. Guillermo, por su parte, vestía un elegante esmóquin, mientras que las niñas llevaban el mismo vestido de la entronización, acompañado por unas capas color camel.

Paseo-en-barca

Estuvieron durante la travesía en la popa de la embarcación para ver las actuaciones que se ofrecieron en su honor.

 

La barcaza real, adornada con cientos de flores, hizo un recorrido de aproximadamente una hora, hasta llegar al Edificio de la Música, donde el Primer Ministro del país, Mark Rutte, ofreció una cena de gala a todos los invitados a este histórico acontecimiento.

Guillermo y Máxima, con sus hijas, hicieron parte del recorrido en la popa de la embarcación, saludando a los centenares de personas congregadas a las orillas del canal. Fueron escoltados por numerosas embarcaciones, que compusieron un festivo cortejo, en un día que se pudo constatar el apoyo de los holandeses a la institución monárquica. En los muelles, se produjeron distintas performances homenajeando a los deportistas olímpicos holandeses. En concreto, los hitos del deporte holandés desde que nació el nuevo rey, en 1967. También hubo referencias a tradiciones y la historia de los Países Bajos.

Paseo-en-barca

La barcaza real, adornada con cientos de flores, fue escoltada por varias embarcaciones.

 

Compartir
Artículo anteriorGuillermo y Máxima, felices y emocionados en la solemne ceremonia de entronización
Artículo siguienteLetizia repite vestido para el fin de fiesta en Holanda