Enemigo silencioso – COLESTEROL

Enemigo silencioso – COLESTEROL

No producen síntomas, pero sus consecuencias conllevan graves problemas cardiovasculares, por ello, hay que estar muy alerta. Los elevados niveles de colesterol, tensión arterial o azúcar en sangre son tres de los principales enemigos para la salud de nuestros días.
Te damos las claves para detectarlos a tiempo antes de que sea demasiado tarde.
Sabías que…
El estrés también influye la tensión arterial. Ahora que vuelves a la rutina después de las vacaciones, es el momento de plantearte una vida más relajada. Tómate las cosas con más calma y dedica tu tiempo al relax y la meditación.

Es una sustancia que se encuentra en nuestro cuerpo de forma natural, y resulta esencial para el buen funcionamiento de las paredes de todas las células.
La mayor parte del colesterol se origina en el hígado, y otra pequeña cantidad procede de la alimentación. Aunque es natural, este se convierte en un problema cuando el nivel del mismo en sangre es excesivo. Cuando el cuerpo tiene más colesterol del que
realmente necesita, se pueden acumular en las arterias depósitos de grasa, lo que afecta de una manera muy negativa a nuestra salud cardiovascular.

Tipos
Colesterol-HDL o colesterol bueno, arrastra el colesterol de las arterias hacia el hígado para ser eliminado. Se considera que un nivel elevado de este tipo de colesterol es sano para el corazón.
Colesterol-LDL o colesterol malo, lleva el colesterol desde el hígado a los tejidos corporales. Si su nivel en sangre es elevado, puede acumularse en las paredes de los vasos sanguíneos, haciendo que se estrechen y se incremente el riesgo de sufrir una enfermedad coronaria.

Niveles
Los adecuados de colesteron varían dependiendo del tipo que sea:
Colesterol HDL o bueno: superior a 35 mg/dl en hombres y 40 mg/dl en mujeres.
Colesterol LDL o malo: menos de 100 mg/dl
Colesterol total: menos de 200 mg/dl

Causas
Comer alimentos ricos en grasas, que contienen altos niveles de grasas saturadas y trans, ya que reducen el colesterol HDL (bueno). Los alimentos ricos en colesterol son los embutidos, carnes grasas, mantequilla, nata…
Genética. Aquellas personas que tengan antecedentes familiares de colesterol son propensas a padecer colesterol LDL
Sedentarismo. Un estilo de vida sedentario contribuye a reducir los niveles de colesterol HDL.
Malos hábitos. El alcohol, el tabaco y el estrés ayudan al aumento de los niveles del colesterol.
Mujeres. El embarazo, los tratamientos hormonales, y los anticonceptivos también son causantes de que el colesterol suba.

Qué hacer
Mantén una alimentación equilibrada. La dieta mediterránea es la mejor opción. Apuesta por la fibra, los frutos secos, o los ácidos grasos omega-3
Disminuye el consumo de alimentos ricos en colesterol tales como embutidos; carnes grasas, frituras, mantequilla, nata…
Practica ejercicio habitualmente porque aumenta el ritmo cardíaco (correr, nadar, montar en bicicleta y aeróbicos), dará lugar a niveles altos de HDL.
La pérdida de peso ayuda a disminuir los niveles de colesterol.
Deja de fumar, ya que aumente el nivel de colesterol HDL.