Cristina Kirchner recibida por el Papa Francisco

Desde el sorprendente y multitudinario encuentro del papa Francisco con los periodistas, en el tercer día de su pontificado, hasta el encuentro fuera de protocolo con los fieles en la misa dominical en la pequeña iglesia de Santa Ana, al multitudinario Angelus desde el balcón vaticano, sin papeles y sin saludos en distintos idiomas, el nuevo Papa sigue rompliendo moldes… El Sumo Pontífice, además, se ha reunido hoy con la presidenta de su país, Cristina Fernández de Kirchner. Hay que recordar que la familia Kirchner no mantenía una buena relación con el que fuera arzobispo de Buenos Aires. Sin embargo, el nuevo Papa se ha mostrado cordial durante su encuentro con la mandataria argentina. Estamos asistiendo al nacimiento de una auténtica Franciscomanía en torno al que fue cardenal de Buenos Aires y todos y cada uno de los actos del papa Francisco son seguidos con esperanza y fervor por católicos y no católicos, mucho se espera de los nuevos aires que el pontífice está aportando al Vaticano desde el minuto uno de su elección.

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Cerca de 6.000 periodistas se dieron cita en el Aula Pablo VI del Vaticano, cuando habían pasado solo tres días desde que Bergoglio fue elegido nuevo Sumo Pontífice, para escuchar a un papa abierto, cercano y dispuesto a dar titulares, a los que antes habían estado informando, desde Roma, sobre la elección pontificia.
“Gracias por su servicio en estos últimos días. ¡Como trabajaron,eh!”, saludó el papa Francisco a los miles de periodistas presentes en el Aula Pablo VI a los que reveló porqué eligió el nombre de Francisco en homenaje al santo de Asís: “Francisco es el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y custodia a la Creación. Como me gustaría una iglesia pobre y para los pobres”, exclamó Bergoglio en otro llamado a la austeridad y la vida simple que volvió a arrancar un fuerte aplauso de los presentes, en una nueva demostración de afecto y admiración que están acompañando todas y cada una de sus comparecencias públicas.
En otro gesto inhabitual hasta su llegada al Vaticano, el pontífice también reveló entre risas algunas anécdotas del cónclave al explicar que algunos cardenales le pidieron que se llamase Adriano, en honor de Adriano VI, conocido como el “reformista”, o incluso le propusieron el nombre de Clemente XV para “vengarse” de Clemente XIV que suprimió la orden de los jesuitas…
El Pontífice, tras saludar a una delegación de periodistas, impartió la bendición a los presentes en castellano:”Muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia Católica y otros no son creyentes pero, respetando la conciencia de cada uno, os doy mi bendición sabiendo que cada uno de vosotros es hijo de Dios. ¡Qué Dios os bendiga!”.

El papa Francisco a su llegada a la iglesia de Santa Ana para decir su primera misa papal
Respondiendo a los saludos de los fieles a su llegada a la iglesia de Santa Ana, con los sencillos zapatos que llevaba cuando era arzobispo de Buenos Aires, tan distintos de los rojos que lucía su antecesor.

Su primer domingo como Papa, lo pasó Francisco cerca de los fieles, próximo a ellos y rompiendo protocolos, una vez más. Ofició una misa en la pequeña parroquia de Santa Ana, dentro de los muros del Vaticano, que se llenó de fieles deseosos de saludarle: “Son casi las 10. Tengo que ir a la misa. Me están esperando”, les dijo, antes de entrar a la iglesia, pero, a la salida, estrechó manos, besó y acarició a los fieles.
Para todos tuvo unas palabras de aliento y les pidió que rezasen por él. En un tono de extrema cordialidad, se le escuchó pedirle a un joven, mientras su guardia intentaba contener la emoción de la gente: “Reza por mí. Pero a favor, ¿eh?, no en contra”.

El papa Francisco en su primer Angelus en la plaza de San Pedro

 

El papa Francisco en su primer Ángelus en una plaza de San Pedro que apenas podía albergar a una multitud esperanzada y deseosa de acercarse al nuevo pontífice y participar de los nuevos aires que trae.

Luego, la emoción de su esperado primer Ángelus, desbordó al papa Francisco, en una plaza de San Pedro que se quedó pequeña. El papa Francisco salió a la ventana para rezar con cuatro folios en la mano, que dejó a un lado cuando terminó de leer el segundo párrafo  y se puso a hablar de “la paciencia de Dios con cada uno de nosotros”.

Comentó coloquial el papa Bergoglio que en los días pasados “he leído un libro del cardenal Walter Kasper, un teólogo muy bueno, sobre la misericordia. No creáis que hago publicidad de uno de mis cardenales, pero es que me ha hecho muchísimo bien…”.
Francisco se comunicó a corazón abierto, y explicó la importancia de ser misericordioso con los demás y de acudir a Dios para pedir perdón. Recordó también a sus padres, nacidos en Italia, y habló solamente en italiano… Sin duda, en los folios que continuaban apartados, se incluyeran los habituales saludos finales en otros idiomas , pero al papa Francisco la emoción le pudo y… no los leyó.
Rezo el Ángelus. Dio la bendición y se despidió con una expresión popular: “Buen domingo, y buen almuerzo”. Los fieles le aplaudieron a rabiar y cientos de latinoamericanos hicieron oír sus loas al nuevo Pontífice: “¡Francisco, Francisco!” y “¡Viva el Papa!”.

El papa Francisco en su primer Ángelus

Esta vista de una esperanzada multitud de fieles que le aclamaban, desde la ventana de su apartamento papal que da a la plaza de San Pedro del Vaticano, emocionó profundamente al papa Francisco el domingo en el Ángelus.

En el apretado programa que aguarda al papa Francisco se incluyen la primera audiencia de su pontificado, a la presidenta argentina Cristina Kirchner, el lunes 18, previa a su entronización e inicio oficial de su papado con una ceremonia a la que acudirán delegaciones de unos 100 países y decenas de miles de peregrinos.

la presidenta de argentina con el papa

Además de recibir a la presidenta argentina, el Papa Francisco también comió con ella.