El poder de los aceites esenciales

El poder de los aceites esenciales

El poder de los aceites esenciales como ingrediente cosmético es conocido desde hace siglos. Sin embargo, su formulación en cremas o lociones de tratamiento que se alejen del término “pringue”, es bastante más reciente. Son muchos los laboratorios que han lanzado aceites faciales y corporales. Son capaces de nutrir, hidratar, regenerar, proteger y calmar. Superan además con creces la barrera de lo pringoso, sea cual sea el tipo de piel sobre las que se aplique.

 

De hecho, la nueva generación de cosmética ha conseguido derribar el mito de que las fórmulas oleosas no son para las epidermis grasas. Ahora sí, existe una generación de cosméticos acné-friendly que no satura. Con sus fórmulas ligeras y fáciles de absorber, la grasa que aportan, debido a una nueva presentación molecular, no obstruye los poros. Al contrario son capaces de llegar a las capas más profundas donde sus beneficios son requeridos. Lo mismo ocurre con las pieles sensibles o envejecidas.

Los aceites esenciales son na apuesta segura en cosmética

¿Pero como se deben aplicar los aceites faciales?

En primer lugar, conviene realizar un diagnóstico profesional que especifique qué aceite es más conveniente. En segundo lugar, hay que usarlos siempre sobre la piel bien limpia y desmaquillada y en pequeñas dosis. Cinco gotas son suficientes para cubrir las necesidades tanto del rostro como el cuello.

Los aceites esenciales se deben extender con suaves masajes hasta conseguir su penetración. Después, ya se puede utilizar la crema habitual o el maquillaje. ¿Y en el cuerpo? Si las prisas no atenazan, lo mejor es aplicarlo sobre la piel ligeramente húmeda tras la ducha. De esta forma se consigue generar un film protector que mantiene la flexibilidad y tersura de la piel durante más tiempo.

Tienen grandes ventajas que muchas veces desconocemos

Ventajas de los aceites esenciales

Otra de las grandes ventajas de las nuevas fórmulas en aceite es su incorporación al mundo de la higiene, tanto facial como corporal. Los limpiadores oleosos son perfectos para las pieles más sensibles y reactivas, incluso las que tienen tendencia atópica. Estos cosméticos de última generación son capaces de eliminar la suciedad. Incluso el maquillaje, sin necesidad de frotar ni arrastrar a la vez que acondicionan la epidermis para recibir los cosméticos de tratamiento.

Al margen de las formulaciones, quizás lo más gratificante de los aceites sea la capacidad que tienen de hacernos “sentir” la cosmética, y las estrellas de este mundo experiencial son, sin duda, los aceites esenciales. También aplicados a los tratamientos que realizamos en los centros.

¿Cuáles son los mejores aceites esenciales para preservar la belleza?

Lavanda. Tiene la capacidad para regenerar la piel por lo tanto se recomienda en personas con acné, arrugas, quemaduras o heridas. Se puede aplicar directamente sobre la piel sin necesidad de diluirlo. Olfativamente, tiene un efecto relajante.

El aceite de lavanda es un gran regenerador

Limón. Rico en Vitamina C, es perfecto para combatir los radicales libres propios del estilo de vida: polución, tabaco, ambientes secos, frío. Un antiarrugas formidable. Olerlo es igual que hablar de vitalidad y energía.

Rosa. Además de simbolizar el amor, El aceite de rosas trata eccemas y sequedad, detiene el envejecimiento prematuro y se puede usar en todo tipo de piel. Gracias a sus propiedades astringentes restaura los capilares dañados, repara las marcas del acné y cicatrices. Su olor despierta la concordia y la fraternidad.

El aceite de limón es una dosis de energía asegurada

Rosa Mosqueta. Es rica en ácidos grasos poliinsaturados (Omega 3 y 6) así como también vitaminas antioxidantes (A, C y E). Perfecto para estimular la producción de colágeno, Reducir arrugas y líneas de expresión, mejorar las cicatrices, estrías y mancha. Potente regenerador, es perfecto para aliviar las pieles quemadas por el sol o después de un tratamiento médico estético agresivo.

Aceites esenciales que se han convertido en imprescindibles

Argán. Sus frutos contienen 3 veces más vitamina E que el aceite de oliva así como también ácidos grasos esenciales y beta-carotenos. Tiene la capacidad de reparar, nutrir y aportar suavidad y brillos al cabello. También se utiliza para, combatir las arrugas, las manchas y la flaccidez y mejorar las estrías y marcas producidas por acné y varicela. Ya que no es comedogénico (no tapa los poros), es apto para las pieles grasas o con tendencia a la aparición de granitos y puntos negros. El argán regenera la piel tras las quemaduras solares, fortalece las uñas y recupera la elasticidad del cutis.

Árbol de té. Se puede aplicar directamente sobre la piel y es útil en todo tipo de afecciones incluyendo acné (seca los granos), herpes o heridas abiertas (cortes).
Romero. Ideal para mantener el cabello sano, se puede mezclar con el champú o el acondicionador. También se usa para tratar dermatitis, eccemas, acné e hinchazón facial.

Geranio. Para aplicarlo, antes hay que diluirlo en otro aceite como el de almendras. Es’ muy eficaz para prevenir y suavizar la celulitis. Además,
Sana heridas y cicatrices, elimina el olor corporal, trata las pieles grasas y reduce el acné.

Un último consejo, no todos los aceites esenciales son iguales en lo que a su calidad se refiere; por esta razón conviene adquirirlos en herbolarios, farmacias, parafarmacias o centros de estética cualificados.

 

 

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