Daniel Alarcón, un autor destinado a escribir para la Historia

Daniel Alarcón ha sido bendecido por las grandes biblias de la crítica anglosajona y se han depositado en él grandes expectativas. Tanto que algunos se han atrevido a catalogar su llegada a la Literatura como la de John Steinbeck o el recientemente fallecido Gabriel García Márquez. Al margen de estas hipérboles, lo cierto es que el escritor peruano ha dado muestras ya de su talento en su corta producción y, en particular, en su nueva novela, ‘De noche andamos en círculos’, que edita en España Seix Barral.

519
Compartir

A la hora de analizar una novela, cuesta dejar atrás la propia biografía de su autor y resulta inevitable buscar en el subsuelo de cada línea sus vivencias personales. Porque, detrás de todo trabajo de ficción, por muy imaginativo que sea, suele proyectarse la identidad de su artífice, que a veces se puede recomponer como un puzzle que, eso sí, siempre quedará incompleto.

En el caso de ‘De noche andamos en círculos’, podemos decir que, Francisco, el hermano del protagonista comparte con el autor el hecho de que ha emigrado a Estados Unidos, donde nació, en pleno apogeo de la guerra entre Perú y el movimiento terrorista de izquierdas Sendero Luminoso, particularmente virulento entre 1980 y 1992, momento en el que es detenido su líder, Abigail Guzmán. También que ha vivido apartado de sus orígenes y ha abrazado como propia una cultura, la estadounidense, a la que ha sabido adaptarse y sacar rendimiento.

Francisco, que por azares de la vida, ha nacido en Estados Unidos, promete a su hermano, Nelson, que algún día le llevará con él, algo que finalmente no se produce ya que éste es elegido para formar parte de reparto de una obra ‘El presidente idiota’, con la que va a recorrer los pueblos del interior de Perú, acompañado por su autor, director y protagonista, Henry Núñez, y Patalarga, el tercer miembro del elenco. Este particular trío de ‘perdedores’ recorrerá los lugares más inhóspitos del país, como aquellos cómicos de ‘El viaje a ninguna parte’ de Fernando Fernán Gómez, a la espera de un público generalmente iletrado y en muchos casos incapaz de comprender el mensaje que encierra la obra que van a representar los miembros de esta pequeña compañía teatral a la que han puesto el nombre de ‘Diciembre’, un mes frío como los inhóspitos paisajes andinos que tienen que recorrer.

Como narrador de la novela, Daniel Alarcón elige el recurso de un periodista ‘omnisciente’ que está reconstruyendo la vida de Nelson, cuyo destino, muy al estilo de ‘Crónica de una muerte anunciada’ de Gabriel García Márquez, se nos anuncia desde una fase temprana de la narración. Este periodista no solo nos sirve de biógrafo de este inquieto actor sino también para adentrarnos en otra historia paralela, la de Henry Nuñez y su paso por la prisión de Colectores, una de las más degradadas de Perú. Allí, en la línea de ‘El beso de la mujer araña’ de Manuel Puig, vive una intensa historia de amor con un recluso analfabeto que despierta en él unos sentimientos muy profundos y una sexualidad que ni siquiera se había planteado.

La novela entremezcla con fortuna y equidad estas dos historias con numerosos flash-backs que van componiendo un relato que degustamos a ritmo de thriller, en el que Alarcón demuestra un gran dominio de la composición de personajes y de el tempo de la trama. De tal forma, que logra atrapar desde el principio, pese a que el lector juega con ‘cartas marcadas’, ya que desde el principio el autor comparte con él los grandes acontecimientos que van a salpicar la trama en páginas venideras. Esta jugada del escritor no va en detrimento del interés, más bien al contrario, porque plantea preguntas a las que buscamos respuesta párrafo a párrafo…

 

Compartir
Artículo anteriorComienza el signo de tauro: mira los famosos que comparten tu signo
Artículo siguienteFabiola Martínez nos muestra en Twitter un día de campo con Bertín y sus hijos