Antonio David Flores, la verdad que él no quiere sacar a la...

Antonio David Flores, la verdad que él no quiere sacar a la luz

Antonio David Flores es noticias estos días, porque, al parecer, no tiene para mantener a sus hijos. Aunque su mujer, Olga, sí tiene un negocio que va bien y van tirando con esos ingresos, que no serán inferiores a los de cualquier familia media. ¿Por qué se ha llegado a esta situación más propia del neorrealismo italiano que a la de alguien que, según han calculado en ‘Sálvame’, podría haber ganado 2 millones de euros en televisión?

Antonio David ha dicho tantas barbaridades sobre Rocío Carrasco (no pongo en cuestión su veracidad, ellos sabrán), que es muy difícil que ella acceda a llegar a un entendimiento.

Nunca me ha dado pena la ruina de cualquier personaje que ha ganado con una sola entrevista mucho más que la renta anual de la que disponen muchas familias incluso con varios hijos. Tampoco he empatizado el dolor y el arrepentimiento de los que llevando una vida de excesos pretenden que recojan sus pedazos los que están a su alrededor, porque mientras se lo han estado pasando bien no se han acordado de los que acaban socorriiéndolos.

Cuando todo lo del Caso Nóos, sobre lo que no me pronunciaré aquí porque no es el lugar, aunque tengo mi opinión y muy potente, mucha gente pensaba mucho en los hijos de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, yo no (aunque entendía lo que podían estar pasando, eso sí, con vidas de lujo mientras otros niños sufren la pobreza energética o casi no tienen para comer dentro nuestro país). Que no soy yo un ogro ni nada de eso, pero son los padres los que tienen que ser conscientes de sus decisiones y a quiénes pueden afectar.

Alonso Caparrós lo fue todo a nivel mediático y podría tener una carrera similar a la de Jesús Vázquez o incluso mejor, pero sus adicciones y una serie de decisiones erróneas le llevaron al olvido. Ahora ha vuelto para airear sus rencillas familiares.

Lo mismo me ocurre con la ruina de Alonso Caparrós o Sergio Alix, individuos que han ganado dinero a espuertas en televisión y fueron cortoplacistas. Mucho se habla también de la mala fortuna de Rosa Benito o Amador Mohedano, quienes siempre tuvieron trabajo mientras vivió La Más Grande y después rentabilizaron su linaje en programas de televisión. ¿Por qué se ven tan al filo de sí mismos? Que se hagan un ‘flashback’ vital y saquen sus propias conclusiones.

Otros ejemplo muy distintos son Bibiana Fernández, que se ha tenido que ir de alquiler y vender a Alaska y Mario un chalet cargado de recuerdos, o Lolita Flores, quien perdió su casa por sus deudas, pero no se quejó: se puso a trabajar, que es lo que hay que hacer, y a pagar a los proveedores de su fallida tienda en el centro de Madrid y a Hacienda.

Las rupturas de Lolita Flores siempre han sido ejemplares. A día de hoy habla con gran respeto del padre de sus hijos y sobre Pablo Durán no ha dicho una palabras más alta que la otra. Ellos le han pagado con la misma moneda.

Antonio David ha rentabilizado haber estado casado con Rocío Carrasco, después de haber dejaba aparcada su profesión de Guardia Civil, fracasó como empresario con aquella Latin Torería, se puso en manos de Rodríguez Menéndez, que le llevó a un juicio millonario contra Rocío Jurado del que continúa pagando las costas, y siguió largando contra la madre de sus hijos mayores hasta que Rocío dijo: ¡Basta! Y ese basta es el que le puede llevar a un lugar que hace años nos hubiera parecido inconcebible.

Se me ocurren otros ex, como los de Lolita, que siempre han tenido palabras bonitas hacia ella y viceversa, mientras que Antonio David destruyó la imagen pública de su primera mujer. Que no digo yo que muchas de las cosas que contara no fueran verdad, pero suele acabar más descalificado el largador que del que se larga… Así que, amigas, si rompéis con vuestras parejas, pensad muy bien lo que vais a decir en caliente porque lo podéis pagar caro más adelante.

Espero que Alba Carrillo, que ahora es compañera nuestra, logre solucionar para siempre sus diferencias con Fonsi Nieto por el bien de su hijo.

Antonio David y Rocío Carrasco tienen en su mano arreglar lo suyo y perdonar, pero para eso hay que hacer concesiones por ambas partes. Un camino muy similar al suyo lo están siguiendo ahora Fonsi Nieto y Alba Carrillo, quienes tendrían algo que aprender de todo este dolor, desencuentros y batallas.

Por cierto, que yo, aunque me reencarnara, no ganaría dos millones de euros, así que, Antonio David, si lo has tenido y lo has gastado, es que también lo habrás disfrutado. Hay que verle el lado positivo a las cosas…

1 Comentario

  1. A mi no me dan pena estas personas que viven vendiendo su vida , si no saben ahorrar…..luego vienen las vacas flacas y que apechugen, caray!!
    Y pena los Urdan?? Para nada…pena el que no tiene trabajo o comida….estos siempre viviran bien y si sienten vergüenza?? La vergüenza se tiene " antes de"
    Saludos

Dejar una respuesta