Charlene de Mónaco, glamourosa en los desfiles de París

Un año más, al inicio del otoño, Charlene Wittstock, princesa consorte de Mónaco volvió a París para apoyar a su amigo y diseñador de cabecera Akris en la presentación de su colección primavera/verano 2014. Sin su marido, el príncipe Alberto, Charlene de Mónaco fue la estrella del salón al margen de la pasarela. En primera fila siguió atenta el desfile y las propuestas de uno de sus referentes en moda desde que se convirtió en primera dama monegasca: Albert Kriemler, copropietario de la firma de moda Swiss Akris.

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Charlene Wittstock, que comparte como princesa de Mónaco diseñador con la exsecretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice, la icónica Angelina Jolie, la consagrada Susan Sarandon y la siempre elegante Nicole Kidman, se mantiene fiel a Akris, una casa de moda familiar que tiene sede en Mónaco. Se comenta que son habituales sus encuentros cada temporada con Kriemler para planificar su vestuario de acuerdo a la agenda oficial que tiene en cartera. Unas reuniones que el creador de moda prefiere mantener discretamente en los confines de su ‘attelier’ o los despachos de palacio: “Nos encontramos, no nos encontramos… Y respetamos su privacidad”, ha declarado.

Charlene Wittstock, princesa de Mónaco, en la semana de la moda de París

La exnadadora olímpica sudafricana se ha convertido en un REFERENTE DE MODA PARA MUCHAS MUJERES y es una de las celebrities del “front row” de los desfiles parisinos.

En la Semana de la Moda de París, en el “front row” del desfile de Akris, Charlene Wittstock confirmaba con su presencia junto a Peter Kriemler, hermano del diseñador de la firma y copropietario de la marca, que su vinculación con la casa se mantiene tres años y tres meses después de que luciese el primero de sus vestidos. Fue el 23 de junio de 2010, con motivo de la foto oficial del compromiso con el príncipe Alberto II emitido por el Principado de Mónaco. Charlene, compró el modelo que llevaba, una seda georgette con la solapa plegada, de la estantería de la tienda Akris en Mónaco.

Charlene Wittstock, princesa de Mónaco, en la semana de la moda de París

Charlene de Mónaco está obteniendo todo el respaldo de los monegascos en el desempeño de sus tareas y como embajadora del Principado.

Sin duda Charlene Wittstock, es la musa de la firma y la royal que ha contribuido de manera notable a poner en el mapa del mundo a Akris. La princesa de Mónaco se ajusta a la imagen que Kriemler quiere potenciar:”La mujer Akris tiene espíritu. Es cosmopolita, sobre todo urbana y viaja con frecuencia. Le gusta la ciudad, las montañas y el mar”. La princesa Charlene, EXNADADORA OLÍMPICA SUDAFRICANA, se ha revelado como la embajadora perfecta de la marca, pues su cuerpo casi esculpido y su belleza rubia, que cada día SE VA ASEMEJANDO MÁS A LA DE GRACE KELLY, le confieren una atractiva energía a unos diseños perfectos para la etiqueta ideal de una princesa moderna. Sobra decir que los precios de la firma son también principescos, a la altura de los Chanel, justificados por el lujo de tejidos como el cashmere doble cara, la seda más pura, pelo de caballo y cuero mantecoso con acabados de alta costura

Charlene Wittstock, princesa de Mónaco, en la semana de la moda de París

Charlene cuenta con la exquisita asesoría de Kriemler, diseñador de Akris, desde que se anunció su compromiso matrimonial con Alberto II de Mónaco hace tres años.